El Ministerio de Ecología de Misiones volvió a intervenir en la construcción de un hotel sobre la costa del río Paraná, en Candelaria, luego de comprobar que la obra seguía en ejecución a pesar de las órdenes de suspensión emitidas con anterioridad. Se trata de la cuarta inspección realizada en el lugar desde comienzos de junio.
Durante el último procedimiento, efectuado el martes, los inspectores labraron una nueva acta y ratificaron el cese inmediato de la obra hasta que concluya el sumario ambiental iniciado por la cartera provincial. El expediente ya fue remitido al área jurídica, que deberá determinar si existieron infracciones a la legislación ambiental vigente y definir las sanciones correspondientes.
Desde el organismo señalaron que las construcciones emplazadas sobre bordes ribereños requieren un análisis especial debido a la fragilidad ambiental de esos ecosistemas. En ese sentido, remarcaron que la continuidad de los trabajos sin contar con la correspondiente viabilidad ambiental constituye un agravante dentro del proceso administrativo.
Las actuaciones comenzaron el 4 de junio, cuando se detectó el inicio de la obra. Días después se realizó una segunda inspección, durante la cual se decomisaron elementos utilizados en la construcción. Posteriormente intervino la Dirección General de Bosque Nativo y, finalmente, esta semana se llevó adelante una nueva constatación que derivó en otra orden de paralización.
Mientras avanza el sumario, el Ministerio de Ecología evalúa distintas sanciones que podrían aplicarse al responsable de la obra. Entre las alternativas contempladas figuran multas económicas y, en caso de comprobarse las infracciones, la eventual remoción de la estructura. Además, no se descarta que el caso pueda derivar en una presentación judicial.
La cartera ambiental recordó que toda obra de estas características debe contar previamente con el proyecto ejecutivo, las habilitaciones municipales correspondientes y la declaración de viabilidad ambiental emitida por el Ministerio de Ecología. Según indicaron, la autorización municipal no reemplaza ese requisito, especialmente cuando se trata de construcciones en zonas ribereñas sensibles.