La bailarina, que representa el sueño de una comunidad guaraní de Puerto Iguazú, brilló en el ritmo libre.


Luego de varias galas en las que el foco había sido el conflicto entre Soledad Fandiño y Laurita Fernández, este jueves por la noche parece haber llegado la esperada tregua. La bailarina, que junto junto a Nicolás Villalba representa el sueño de la comunidad mbya guaraní Itá Poty Mirí, de Puerto Iguazú, brilló en su ritmo libre con una coreo a ritmo de jazz.

El jurado reconoció su gran labor y la de sus acompañantes, y en ese tono fue la crítica de Laurita, quien elogió a Fandiño y le dio un buen puntaje. “Apenas entraron me pareció divino el look. Fino, elegante, sexy“, empezó la actual novia de Nicolás Cabré, ex pareja de la participante, lo cual fue el motivo inicial de la tensión entre ambas mujeres.

“Fue muy comedia musical el arranque, muy de la época de Sugar y me conectó con algo que me encanto. Cuando entró Sole… fue un acierto que esté rodeada de hombres“, continuó. “Creo que tanta crítica funcionó, en lo personal. Te vi pisando más fuerte, te vi mirando más fijo, porque la mirada se te iba al piso y estabas más insegura. Hubo un gran avance en este sentido. Un gran trabajo“, finalizó.

La pareja de Sole y Nico Villalba fue calificada con 23 puntos, lo que los pone en lo alto de la tabla. “Me encanta hacer esto, bailar, venir acá, la paso muy bien. Tengo que enfocarme en las cosas positivas y en nuestro sueño, por eso los invito a todos este sábado a que vayan a acercar donaciones a Avenida del Libertador y Dorrego. Vamos a estar juntando cosas para los chicos de Misiones en la previa al recital de Residente“, concluyó Fandiño.






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