El caso de Tina Hines es tan estremecedor como polémico, dado que su relato abrió un nuevo debate entre lo espiritual y lo científico. Sin embargo, hay una sola realidad: la mujer estuvo sin vida durante 27 minutos.

El conmovedor relato de Pincoya en Gran Hermano Generación Dorada sobre la muerte de su hijo

Tina sufrió un infarto mientras se preparaba para salir a caminar sin preocupaciones junto a su esposo. De repente, se desplomó. Servicios de emergencia trabajaron incansablemente hasta que 27 minutos después lograron que volviera.
Ya reanimada, la mujer no podía hablar, pero había algo que necesitaba decir con urgencia y pidió un papel para poder escribirlo. El mensaje fue escueto, pero abrió un amplio abanico de interrogantes: "Fue tan real".
Qué le pasó a Tina Hines en 2018
El caso de Tina ocurrió en 2018, en Estados Unidos. Su vivencia volvió a poner en el tapete la pregunta más vieja de todas: qué pasa después de la muerte.

La mujer sufrió un paro cardíaco repentino cuando estaba por salir a caminar con su esposo, Brian. Sin alarmas anteriores, su corazón se detuvo. Lo que siguió fueron intentos desesperados por salvarle la vida.
Su marido comenzó con maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llegaban los servicios médicos. El personal de emergencias continuó con las tareas, logrando reanimarla varias veces durante el traslado al hospital.

La situación era crítica, había vuelto en sí, pero nada estaba dicho. Sin embargo, sorprendió al escribir "fue tan real" en un papel. Ahora, solo quedaba que se reponga para que cuente de qué estaba hablando.
Qué vio Tina durante el tiempo que estuvo muerta
Tina contó que durante ese tiempo de desesperación para su familia, ella sintió una profunda paz y tranquilidad. La mujer aseguró haber visto a Jesucristo con los brazos extendidos. También describió colores muy intensos y una "sensación clara y vívida".
No se trata del primer caso que refiere a experiencias de este tipo. Otros relatos de personas que han estado sin vida durante largos minutos hablan de lo mismo y refuerzan la idea de una vida después de la muerte.

Fue al médico por un dolor de hombro, pero descubrieron una terrible enfermedad: el estremecedor caso de una adolescente
No obstante, la ciencia no avala esa mirada espiritual y explica las visiones: básicamente, son reacciones neurológicas. "Cuando el cerebro sufre falta de oxígeno, puede generar picos de actividad que provocan sensaciones intensas o imágenes muy reales", señalan.
Pero la convicción de Hines es otra: asegura que esa experiencia existió, fue real y transformó su forma de ver la vida.. e incluso la muerte.
