El Senado doblegó al presidente Javier Milei y le dio luz verde este jueves a María Verónica Michelli como jueza del Tribunal Oral Criminal Federal Nro. 3 de La Plata. El pliego de la candidata que fue propuesta y luego vetada por el Poder Ejecutivo recibió 44 votos a favor, 18 en contra y dos abstenciones. Una de ellas, de la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich.
Los representantes cordobeses se dividieron: Luis Juez, integrante del bloque libertario, y la peronista Alejandra Vigo se ausentaron, mientras que la oficialista Carmen Álvarez Rivero, en tanto, se despegó de Bullrich y votó en contra, en línea con la posición de la Casa Rosada.
Juez adujo motivos personales que anticiparon su regreso a Córdoba, aunque consideraba que el vínculo familiar de la candidata con el periodista Hugo Alconada Mon no significaba un impedimento. Vigo, en tanto, faltó porque se encontraba participando de la entrega de una distinción de la Academia Nacional de Periodismo al exjuez de la Corte Suprema Juan Carlos Maqueda.
El único libertario que votó a favor de Michelli fue el formoseño Francisco Paoltroni. Los 17 restantes se pronunciaron en contra de la jueza, siguiendo órdenes de los Milei. El peronismo, al mando de José Mayans, pateó el tablero y acompañó en su gran mayoría (salvo cuatro ausentes), al igual que prácticamente todos los bloques provinciales.
El caso Michelli no figuraba en el temario de la sesión. En una reunión de Labor Parlamentaria realizada este miércoles, los bloques habían acordado postergar la votación para dentro de una semana. Sin embargo, todo cambió sobre la marcha y la Cámara Alta se rebeló contra la determinación presidencial.
Bullrich, que se había diferenciado del pedido del Poder Ejecutivo para retirar el pliego, optó por no tirar más de la cuerda y, en lugar de votar positivamente, se abstuvo. “Estoy íntimamente convencida de que no se puede atribuir consecuencias disciplinarias a una persona por una relación familiar”, reiteró.
Y agregó: “La evaluación que hace el Senado es por los méritos. Considero que las personas son únicas e irrepetibles, que no se puede generar una responsabilidad colectiva en algo que es una responsabilidad individual. Siendo presidente de este bloque, me voy a abstener. No comprometo a mi bloque. Es una decisión individual”.
Ahora, Milei tiene un último as bajo la manga: no firmar el decreto de designación de Michelli, que es el último paso del proceso. Si lo hace, deberá elegir a otro miembro de la misma terna para enviar al Senado.
Cómo se incluyó el pliego
La votación de Michelli fue el desenlace de una discusión que se desató mucho antes por un nuevo desmanejo del oficialismo. Lo que sucedió fue que, a último momento, metieron por la ventana 23 pliegos que no figuraban en el temario de la sesión. Bullrich y los demás presidentes de bloques habían acordado votar 50 pliegos, pero a las bancas llegaron 73.
El descontrol fue total. El peronismo salió a denunciar que La Libertad Avanza cometió una “traición parlamentaria” y “adulteró el Plan de Labor Parlamentaria”. “Esto tiene olor a podrido”, advirtió José Mayans, líder del interbloque Popular. “El acuerdo de Labor se cumple, ¿sino para qué carajo hacemos Labor Parlamentaria?”, bramó la kirchnerista Juliana Di Tullio.
Se abrió una tensa discusión en la que Bullrich intentó mantenerse al margen, hasta que la presión fue tal que tuvo que pedir un cuarto intermedio para reencauzar la sesión. “No hay ninguna mala fe, simplemente no es fácil elegir quienes son los 50 porque los demás sienten que hay una discriminación si elegimos 50 y no los 73 que tienen Orden del Día”, se defendió.
Rápido de reflejos, Mayans subió la apuesta y desafió a la exministra a que, si la intención era votar todos los pliegos con dictamen, incluyera también el de Michelli. Para eso se necesitaba una mayoría de dos tercios, porque ese despacho no contaba con los siete días de vigencia reglamentarios.
El cuarto intermedio se extendió por una hora mientras la tensión iba en ascenso. Se llegó a especular con la caída de toda la sesión, donde también debían votarse dos proyectos de ley. En el Salón Eva Perón, los senadores entraron en conversaciones y Bullrich llegó a una conclusión: si no aceptaba abrir el juego, corría el riesgo de irse sin nada.
Finalmente, con los senadores de nuevo en sus bancas, la jefa del bloque oficialista anunció un acuerdo para votar los 73 pliegos que pretendían, más el de Michelli. De ese modo, pusieron punto final a una novela que, con una semana más de vigencia, solo contribuía a desgastar más al Gobierno.
En la nómina salieron aprobados otros pliegos polémicos, como el de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti; (44 votos afirmativos y 20 negativos) y Ana Juan, esposa del juez que Marcelo Martínez de Giorgi, que investiga el caso $LIBRA (64 votos positivos, unanimidad).
La reacción de Milei
El presidente celebró la aprobación del paquete de pliegos al compartir una publicación de X del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Paradójicamente, festejó el aval a los 74 candidatos, incluyendo a Michelli. "El inicio de la reconstrucción de la Justicia: en un verdadero hito se aprobaron 74 pliegos", escribió Milei.
En su propio posteo, Mahiques agradeció a los hermanos Milei, a los senadores y al secretario de Justicia, Santiago Viola. "Este es un verdadero triunfo para los ciudadanos que necesitan una justicia que funcione. La aprobación de 74 pliegos, tras más de 8 años de parálisis donde los postulantes esperaban aún habiendo superado la selección, es un logro colectivo", destacó.
Nuevo chispazo con Villarruel
Victoria Villarruel volvió a echar leña al fuego de la interna oficialista. Cuando se discutía sobre la repentina ampliación del listado de pliegos, la vicepresidenta tomó el control de la sesión e informó que fueron añadidos al temario “media hora antes” de la convocatoria. No solo eso: cargó toda la responsabilidad sobre la jefa del bloque libertario.
“Nosotros no sabíamos el listado de pliegos que se iban a tratar hasta media hora antes. Hay que preguntarle a la presidente del bloque de La Libertad Avanza, que nos somete a este descontrol“, lanzó en diálogo con la prensa antes de ingresar al recinto. Ya en su estrado, aclaró que ni ella la Secretaría Parlamentaria tuvieron injerencia en la decisión.
Villarruel ya había marcado presencia el martes, cuando recibió a la candidata a jueza Michelli, vetada por el Gobierno por su vínculo familiar con el periodista de La Nación Hugo Alconada Mon. En el entorno de la vicepresidenta explicaron que ella respaldó a la postulante porque “respeta la institucionalidad” y “las mayorías del Senado” que permitieron que obtuviera dictamen en la Comisión de Acuerdos.