Violencia familiar, denuncias y una separación: el detrás del crimen del nene de 8 años en Misiones
Un episodio que revela un oscuro entramado de relaciones y violencia.


A medida que avanza la investigación por el crimen de Ilan Mareco Vázquez, el niño de 8 años que fue encontrado asesinado este lunes en su vivienda de Misiones, comienzan a conocerse nuevos elementos sobre el contexto familiar que rodeó el hecho.
Por el momento, la madre del menor continúa siendo la única sospechosa de la causa y permanece internada bajo custodia policial.


Los primeros avances de la pesquisa permitieron reconstruir el vínculo entre la mujer y el padre de Ilan, una relación marcada por reiteradas separaciones, reconciliaciones y denuncias mutuas por conflictos de convivencia que se prolongaron durante varios años.
De acuerdo con fuentes vinculadas al expediente consultadas por Misiones Online, el padre del niño se había ido nuevamente del hogar apenas dos semanas antes del crimen, luego de una nueva crisis de pareja.
Los investigadores determinaron que, antes de esa última separación, la mujer habría protagonizado distintos episodios de violencia dentro de la vivienda, en los que rompía objetos y causaba importantes destrozos.
Además, la reconstrucción de los hechos confirmó que ambos mantenían un extenso historial de denuncias cruzadas.
Desde la Dirección de Asuntos de Familia y Género informaron que entre 2024 y 2026 se registraron diversas presentaciones por conflictos de convivencia y situaciones de violencia familiar.
La denuncia más reciente había sido radicada el 9 de julio, apenas cuatro días antes del asesinato del niño.
La investigación también comprobó que, tiempo atrás, el padre de Ilan había estado alcanzado por una restricción de acercamiento dispuesta tras una denuncia de la mujer. Sin embargo, esa medida ya no se encontraba vigente cuando ocurrió el crimen.
La principal sospechosa continúa internada en el Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga, en Posadas, bajo custodia policial.
La mujer fue trasladada al centro de salud luego de ser hallada con lesiones que, según la investigación, se habría provocado ella misma tras el asesinato de su hijo. Los médicos señalaron que permanece sedada y en estado de shock, por lo que todavía no pudo prestar declaración.
La hipótesis principal de la causa indica que la mujer habría atravesado un episodio psicótico y que, en ese contexto, asesinó a Ilan, de 8 años, quien tenía un retraso madurativo. Una vez que reciba el alta médica, será demorada y quedará a disposición del juzgado que lleva adelante la investigación.

Antes de resolver dónde permanecerá alojada, la Justicia ordenará pericias psiquiátricas y psicológicas para establecer si corresponde su internación en un establecimiento de salud mental o su traslado a una dependencia policial mientras continúa el proceso penal.
En paralelo, las otras dos hijas de la acusada, de 5 y 10 años, quedaron bajo la guarda provisoria de una hermana de la mujer, por disposición del juez que interviene en la causa.