“Ella es la cómplice”: la dura acusación contra la mamá de Agostina Vega
Una declaración inesperada colocó en jaque la versión oficial y abre nuevas interrogantes sobre el entorno familiar de la víctima.


Una mujer testigo en el marco de la investigación del femicidio de Agostina Vega en Córdoba, Carla rompió el silencio. Vinculó el crimen con drogas y señaló a la madre de la víctima, Melisa Herdia, como cómplice.

En una revelación que sacude la investigación del crimen de la pequeña Vega, la vecina de la ciudad de Córdoba lanzó duras acusaciones contra el entorno familiar de la menor.

Desde el barrio San Martín de la ciudad de Córdoba, ella brindó un testimonio que vinculó directamente el asesinato con un presunto ajuste de cuentas relacionado al narcotráfico y la prostitución en la capital provincial.
Carla, quien colaboró con la Justicia de la provincia de Córdoba para trazar el perfil criminal de los involucrados, desmintió las versiones de inocencia que circularon recientemente por parte de otros implicados.
El punto más álgido de sus declaraciones fue el señalamiento directo hacia Melisa, la madre de Agostina. “Acá la que sabe y la cómplice y todo es la madre”, sentenció la testigo de manera contundente, en diálogo con Telediario.

Según su relato, el crimen de la niña no habría sido un hecho aislado, sino una consecuencia de deudas pendientes del círculo íntimo. “Esto es totalmente un ajuste de cuentas y por droga”, sentenció.
La testigo enfatizó que la pequeña “no tenía nada que ver” en los conflictos de los adultos. De este modo, lanzó la responsabilidad en el círculo familiar y sus vínculos con personajes de la noche de la ciudad de Córdoba.
Carla brindó detalles sobre el funcionamiento de “Wachitas”, un local que oficialmente operaba como bar pero que, según su denuncia, escondía una actividad ilegal en su planta superior regentada por Soledad Andreani.
“En el primer piso funcionaba un prostíbulo”, relató la mujer. Según sus palabras, las trabajadoras se vinculaban con “gente de poder y gente de plata” en un esquema de explotación que incluía a varias jóvenes.
Ella aseguró haber trabajado en ese lugar entre 2020 y 2023, incluso durante las restricciones de la pandemia, donde observó la supuesta complicidad entre los hoy detenidos y la familia de la víctima.
En este contexto, también apuntó contra Miguel, el abuelo de Agostina. Carla afirmó que el hombre tendría antecedentes por narcotráfico y que presuntamente “vendía droga” en la zona del mercado de la ciudad.
Uno de los pasajes más graves de su testimonio fue la denuncia contra organismos oficiales. La mujer aseguró que, tras sus primeras declaraciones en sede judicial, intentaron callarla mediante ofrecimientos económicos.
“Trataron de callarme con una ayuda económica y un botón antipánico”, declaró. Según la testigo, le indicaron que debía permanecer en su casa y rendir cuentas de sus gastos mediante la presentación de tickets.
Carla identificó una oficina en la calle Tránsito Cáceres al 250 como el lugar donde recibió estas polémicas instrucciones, las cuales interpretó como un intento del poder político por evitar nuevas revelaciones.
Actualmente, la mujer cuenta con una consigna policial permanente en su domicilio para garantizar su integridad física tras las explosivas declaraciones que comprometen a figuras clave del caso que conmociona a Córdoba.
Luego de que se empezó a asociar al bar con el caso de Agostina, desde Wachitas emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con el crimen. “El bar Wachitas Bar no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes”, expresaron.

También aseguraron que las personas señaladas en redes sociales no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento y remarcaron que colaboraron con las autoridades durante las actuaciones realizadas en el local.