Un hombre que se hacía llamar "Gabriel Ledesma", de 39 años, conductor de taxi y de aplicaciones, está denunciado por abusar de mujeres bajo el engaño de una promesa laboral como modelos. En una investigación de Telenoche, algunas chicas se animaron a contar su experiencia terrorífica.
Ledesma armó ""Artemoda"”, una supuesta agencia de modelos, para convocar a chicas de entre 13 y 23 años y asegurarles que les abriría el camino del modelaje. El engaño estaba armado con publicidades truchas, de otras chicas a las que contrataban para que se hagan pasar por modelos de su agencia.
También se presentaba como el "elegido para reclutar chicas" de la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires para “Miss Argentina”. Además, en otras redes sociales, se presentaba como empresario, especialista en educación y profesor universitario.
La oferta consistía en hacerles fotos profesionales y también conectarlas con marcas que pudieran contratarlas. El perfil de Instagram tenía 102.000 seguidores y casi ninguna interacción. Sin embargo, no había nada que les hiciera sospechar a las chicas que había algo irregular. Hasta que llegaban a los lugares donde las citaba.
Dónde citaba a las mujeres
Cuando las chicas llegaban a las citas en Recoleta y Caballito, se encontraban con un escenario particular: no parecía una productora ni agencia de moda, eran consultorios médicos, de esos que suelen alquilar por horas los profesionales de la salud para atender de manera particular.
Telenoche fue a las direcciones donde citaba a las mujeres, pero no lo encontró. Los conserjes consultados respondían lo mismo: eran edificios de consultorios y también conocían perfectamente a Ledesma. Asimismo recordaban que a esos espacios solo entraban chicas.
Los escalofriantes testimonios de las denunciantes
Tres modelos con identidad reservada contaron su testimonio al noticiero. El hombre las contactó por redes sociales y las citó en los consultorios mencionados. La primera sorpresa con la que se encontraban es que les decía que debía tener sus medidas exactas y solo había una manera de hacerlo: tomarlas él mismo.
De esa manera, decía, las incluía en una base de datos para conectarlas con marcas comerciales. ¿Cómo les tomaba las medidas? Sin ropa, solamente les hacía dejar la bombacha.
Las frases más crudas de las denunciantes:
- "Me apoyó la cinta métrica en las partes íntimas. Fue un abuso total de poder y de conocimiento”.
- "Me midió hasta la distancia entre los pechos"
- "Me preguntó si podía colaborar con una marca de depilación definitiva y me corrió la bombacha para ver cómo estaba depilada"
- “Me estiraba los pechos, me los tocaba y me los movía para ver si tenía estrías”
Qué pasó con las imágenes y videos
Una de las principales preocupaciones de las chicas es no saber qué pasó con el material: las miles de fotos que les tomó y los videos que grabó sin consentimiento.
Las fotos las enfocaba en lunares y estrías, con el fin de conectar a las modelos con marcas de cremas antiestrías; y también en las partes íntimas, para "conectarlas" con una marca de servicios de depilación definitiva. Nunca ninguna consiguió trabajo con marcas ni recuperó sus fotos.
“No sabemos qué hace con las fotos, pero creemos que es algo para su beneficio”, dijo una de las modelos “Todas las chicas era la primera vez que iban y, como las contacta un productor, es como que una se pone contenta una. Mira las redes, tiene seguidores, tiene videos de chicas. Y todo pareciera como que es real”.
La causa judicial que se encuentra en trámite en la Justicia Nacional en lo Criminal y Correccional.