Quién era Maximiliano Díaz y qué pasó la noche en que fue asesinado por Pity Álvarez
La relación entre ambos se tornó peligrosa y culminó en un hecho irreversible.


Ocho años después del homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, este lunes comenzó el juicio contra Cristian “Pity” Álvarez. El inicio del proceso volvió a poner el caso en el centro de la escena y permitió reconstruir quién era la víctima y cuál era el vínculo que mantenía con el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados.
En el barrio Samoré, en Villa Lugano, Díaz era conocido como “El Gringo”. Tenía 36 años cuando fue asesinado y conocía desde hacía tiempo a Álvarez, aunque nunca llegaron a tener una relación de amistad, según contó su hija, Jacqueline Guzzardi.


El vínculo entre ambos estaba atravesado por un conflicto previo que, de acuerdo con la investigación, se habría originado a partir de un episodio relacionado con drogas. La disputa quedó abierta y volvió a aparecer la noche en que ambos se encontraron en el complejo habitacional.
En una oportunidad, Díaz se habría ofrecido a llevar a Álvarez hasta la Villa 1-11-14 porque el músico necesitaba conseguir drogas. Una vez que llegaron al lugar, el “Gringo” se habría alejado con la mochila del cantante. Tiempo después, Álvarez sostuvo que algunas de sus pertenencias habían desaparecido y señaló a Díaz como responsable.
El enfrentamiento entre ambos continuó hasta la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando volvieron a encontrarse en el barrio Samoré. Esa noche, la discusión terminó con la muerte de Díaz.

Al momento del crimen, el hombre vivía en Villa Fiorito, aunque durante varios años había residido en una de las torres del complejo de Villa Lugano. Su familia, entre ellos su hija Jacqueline, permanecía viviendo allí.
Poco antes del homicidio, Díaz había pasado por la casa de su hija para dejarle algunas cosas. Jacqueline lo despidió con un beso sin imaginar que sería la última vez que lo vería con vida.
"Cuidate, ma, y portate bien. No hagas lío", recordó la joven sobre las últimas palabras que le dijo su padre antes de retirarse.
El episodio ocurrió alrededor de la 1.30 de la madrugada. Según la reconstrucción del caso, Álvarez salió de la Torre 12 B del barrio Samoré acompañado por su amiga Agustina Inbernoz. A unos 50 metros estaban Díaz y su amigo Carlos Ulises Stiempcich.
Cuando se cruzaron, Díaz se acercó al músico y retomó el conflicto que arrastraban desde hacía tiempo. "Vos sabés quién soy, te acordás de mí, te acordás cuando yo te llevé a la villa, vos dijiste que te faltaban cosas en la mochila y yo no soy rastrero", le dijo.

La discusión comenzó a intensificarse hasta que, según la reconstrucción judicial, Díaz desafió a Álvarez a pelear. Stiempcich intervino con la intención de separarlos.
En medio de la tensión, el “Gringo” le tocó la gorra al músico y realizó un movimiento con la cabeza que habría sido interpretado como un intento de golpearlo, en un momento que marcó el inicio de la secuencia que terminó con el homicidio.