La ciudad de Buenos Aires está transitando horas de asombro luego de que un jubilado confesara en vivo en televisión que lleva 34 años “luchando” contra los delincuentes que azotan el barrio en el que vive.
Según reveló en una entrevista con Crónica, mató a 17 personas que quisieron robarle: “Tenés que estar decidido”, aseguró.

"Quiere hablar de algunas cosas": Candela Arizaga pidió ampliar su declaración por la causa que involucra a Facundo Moyano

Un jubilado confesó en vivo en televisión que mató a 17 delincuentes
El “Tano” Nicola es un jubilado argentino que realizó recientemente una entrevista en el noticiero de Crónica. Allí, explicó que vive hace 56 años en el mismo barrio, lo que lo llevó a protagonizar enfrentamientos con malhechores.
El hombre, que no mostró su cara, reveló que desde 1992 confronta a quienes intentan robarle el vehículo o atracar su negocio: “Maté a 17 delincuentes”, especificó.
Aunque aclaró que siempre actuó en legítima defensa, detalló que tuvo que declarar ante la Justicia por cada uno de los episodios, pero que siempre salió ileso.

Un menor perdió la vida luego de tragarse un collar

El “Tano” Nicola, el jubilado que confesó que mató a 17 delincuentes
Justificando sus acciones, el hombre comentó que los delincuentes “no tienen problema para disparar”: “Lo único que lamento es que liquidás a una persona, nada más. Pero al otro día sigo trabajando. A ellos no les importa nada”, añadió.
En el mismo sentido, reveló que todas las acciones que llevó a cabo las hizo sin pensar en las consecuencias: “No hay que darles tiempo a nada. O le das vos o te dan ellos. Tenés que estar decidido, es una milésima de segundo”, manifestó.
Si bien no mostró pruebas de haber realizado estos actos, Nicola mencionó que el caso que más recuerda es uno que lo dejó internado por dos meses. Según expresó, un grupo intentó robar el bar donde trabaja e hirió a su hermano. Ante esta situación, el “Tano” disparó contra los agresores, pero recibió heridas de bala en la cabeza y las piernas.
Sin embargo, pudo recuperarse y optó por no abandonar el barrio para seguir haciendo su vida normalmente: “¿Cómo voy a dejar el negocio así?”, concluyó.

