La estremecedora confesión de Nicole Virzi, la estudiante de Psicología acusada por la muerte de un bebé de 6 semanas
El testimonio de una joven revela un oscuro secreto que conmociona a todos.


La tarde del 15 de junio de 2024, Nicole Virzi se encontraba en el departamento que había alquilado en Pittsburgh para visitar a su amiga Savannah Roberts y conocer a sus hijos gemelos recién nacidos. Había viajado desde California con la intención de acompañarla durante las primeras semanas de maternidad.
Sin embargo, esa visita terminó en tragedia. Horas más tarde, uno de los bebés, León Katz, falleció en un hospital y la investigación concluyó con la detención de Virzi, quien fue acusada de homicidio, agresión agravada y torturas contra ambos hermanos.


Meses después, el caso volvió a ocupar los titulares cuando salió a la luz el contenido de una declaración que la joven realizó ante la policía tras un interrogatorio que se extendió durante casi trece horas. En ese testimonio, Virzi describió una conducta que, según afirmó, la acompañaba desde la infancia.
“Desde muy, muy chica, tuve algo que no sé qué es, pero siento una urgencia, como una compulsión que no puedo controlar, por lastimar a niños”, afirmó durante esa declaración.
Mientras la defensa intenta impedir que ese testimonio sea utilizado durante el juicio, la fiscalía sostiene que fue realizado de manera voluntaria.
Nicole Virzi tenía 29 años cuando ocurrieron los hechos. Vivía en California y cursaba el quinto año del doctorado en Psicología Clínica en la Universidad de San Diego.
Su amistad con Savannah Roberts había surgido en el ámbito universitario. Ambas desarrollaban estudios vinculados con la investigación y la salud mental, ya que Roberts también realizaba un doctorado en la Universidad de Pittsburgh.
Con el paso del tiempo forjaron una relación cercana. En distintas publicaciones de redes sociales, Roberts había elogiado el desempeño académico de Virzi. En mayo de 2021 escribió: “Vas a hacer un trabajo impresionante. No puedo esperar para escuchar tu experiencia”. Meses después, en enero de 2022, volvió a felicitarla con un breve mensaje: “Increíble trabajo”.
Tiempo después, Savannah contrajo matrimonio con Ethan Katz y en mayo de 2024 nacieron sus hijos Ari y León. La llegada de los gemelos coincidió con una etapa de gran exigencia para la pareja, que combinaba la crianza con sus estudios universitarios.
Con la intención de ayudarlos, Virzi viajó a Pittsburgh durante el fin de semana del Día del Padre en Estados Unidos. Se hospedó en un departamento cercano y se ofreció para colaborar con el cuidado de los recién nacidos.
De acuerdo con la investigación, el sábado 15 de junio Virzi quedó a cargo de los bebés mientras Savannah descansaba.
Durante la tarde, al cambiar a Ari, advirtió que presentaba lesiones. Tomó una fotografía y se la envió a Ethan Katz. Después también notificó a Savannah y ambos resolvieron trasladar al niño al hospital para que fuera examinado. Mientras los padres permanecían con Ari, Virzi quedó sola con León.
A las 23.17, una llamada al 911 alertó sobre un bebé que, según la primera versión, había caído accidentalmente de una cuna portátil y tenía dificultades para respirar.
Cuando arribó el personal médico, Virzi explicó que estaba al cuidado de León desde las 18.30, que lo había alimentado y cambiado el pañal dos veces. También dijo que el bebé se había dormido y que ella fue a preparar otra mamadera cuando escuchó que lloraba.
León fue trasladado al UPMC Children's Hospital de Pittsburgh, donde sus padres acompañaban a Ari.
Los estudios médicos revelaron una fractura de cráneo y hemorragias cerebrales. El bebé falleció durante la madrugada del 16 de junio.
La causa tomó otro rumbo cuando los profesionales que atendieron a ambos hermanos concluyeron que las lesiones observadas no resultaban compatibles con accidentes domésticos.
A partir de ese momento intervino la policía y comenzó la investigación criminal.
A las seis de la mañana del domingo, los investigadores fueron hasta el departamento donde se alojaba Virzi y la trasladaron a una dependencia policial para tomarle declaración.
El interrogatorio comenzó a las 6.21. En un primer momento negó haber provocado lesiones a los bebés.
Durante la entrevista, los detectives le preguntaron qué creía que mostrarían las cámaras de seguridad instaladas en la vivienda de la familia Katz. Poco después, Virzi solicitó la presencia de un abogado y dejó de responder preguntas.

Más tarde mantuvo un encuentro con sus padres y con su defensor, conversación que también quedó registrada por las cámaras del lugar.
Horas después, fue ella misma quien pidió volver a declarar ante la detective Janini Triolo. Antes de retomar la entrevista le recordaron su derecho a permanecer en silencio, aunque decidió continuar.
Ese testimonio, que se conoció públicamente en noviembre de 2025, incluyó una descripción de lo sucedido con León.
“Yo no quería que él muriera (...) algo me pasó que no pude controlar”, dijo. También afirmó: “Cuando me quedé sola con León, lo sacudí fuerte un par de veces. También lo arrojé otras tantas veces al piso con mucha fuerza”.
Además, relató distintos episodios de su niñez y adolescencia en los que, según aseguró, había lastimado a otros menores, y mencionó antecedentes de depresión, ansiedad y trastornos alimentarios.
La fiscalía incorporó esas manifestaciones como parte de la acusación, mientras que la defensa solicitó excluirlas al sostener que fueron obtenidas bajo presión tras un interrogatorio prolongado.
Nicole Virzi permanece detenida sin derecho a fianza, imputada por el homicidio de León, además de agresiones agravadas y torturas contra ambos bebés.
La fiscalía del condado de Allegheny adelantó que podría pedir la pena de muerte por considerar que el crimen habría sido cometido durante otro delito grave.
Por su parte, el abogado David Shrager aseguró que su clienta está “absolutamente devastada” por la muerte del bebé y reiteró que sostiene su inocencia.
En febrero de 2026, la jueza Jill Rangos rechazó el planteo de la defensa y determinó que la declaración había sido voluntaria, al considerar que antes de retomarla Virzi había tenido contacto con sus padres y su abogado.

El juicio comenzará el 1 de octubre de 2026, fecha en la que un tribunal deberá resolver su responsabilidad penal y evaluar todas las pruebas reunidas durante la investigación.