Rubén Cuestas: “Elegí cantar antes que morirme en una cama”
En una extensa entrevista concedida años atrás, Rubén Cuestas abrió su corazón para hablar de su infancia, la música, los pájaros, el dibujo y el legado que soñaba dejar. Tras su fallecimiento, sus palabras adquieren un valor aún más profundo.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
La muerte de Rubén Cuestas deja un enorme vacío en la cultura entrerriana. Dueño de una voz inconfundible y de un talento único para recrear el canto de los pájaros, fue uno de los grandes embajadores de la chamarrita y de la identidad litoraleña.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Hace algunos años, en una entrevista que hice para la revista Me Expreso, el artista repasó su historia con una frase que sintetizaba su manera de entender la vida:
"Elegí cantar antes que morirme en una cama".
Los primeros pasos de un artista
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Rubén recordaba que la música llegó a su vida desde muy pequeño. Se formó en el coro de la Asociación Verdiana y luego estudió junto al director de la Orquesta Sinfónica de Entre Ríos, donde recibió clases de grandes compositores como Beethoven y Mozart.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Junto a su hermano Néstor comenzó un camino que cambiaría para siempre el folclore entrerriano. Primero integraron el dúo Los Baqueanos y luego dieron vida a Los Hermanos Cuestas, la formación que durante más de cinco décadas llevó la música de Entre Ríos a todo el país.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
El sueño porteño
Como tantos artistas del interior, ambos viajaron a Buenos Aires en busca de oportunidades.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Los comienzos no fueron fáciles. Rubén recordaba que actuaban en pequeños cabarets y peñas folklóricas hasta que poco a poco comenzaron a abrirse camino. Compartieron escenarios con figuras como Charles Aznavour, Goyeneche, Horacio Guarany y otros grandes referentes de la música argentina.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Aquellos años estuvieron marcados por el esfuerzo y la perseverancia.
El artista que también dibujaba
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Muchos conocieron a Rubén por su música, pero pocos sabían de otra de sus grandes pasiones: el dibujo.
Contaba que dibujaba desde niño y que incluso había tomado clases particulares. Con el tiempo desarrolló una importante producción artística inspirada en la naturaleza entrerriana, especialmente en las aves que tanto admiraba.
El otro legado de Rubén Cuestas: los dibujos con los que también le cantó a Entre Ríos.(web)
Para él, el dibujo era otra manera de expresar el mismo paisaje que cantaba en sus canciones.
El hombre detrás del escenario
Durante la entrevista también recordó sus primeros trabajos antes de vivir de la música. Fue cadete, empleado de una verdulería y hasta vendedor ambulante.
Las anécdotas abundaban. Contó que, siendo muy joven, vendía serenatas junto a amigos músicos y que muchas veces debían improvisar para cumplir con los pedidos de los enamorados.
Con humor aseguraba que aquellas experiencias también formaban parte de su formación artística.
Recordaba con emoción la consagración obtenida en 1972, un reconocimiento que abrió definitivamente las puertas de los grandes escenarios y permitió que la música entrerriana alcanzara una difusión inédita.
Desde entonces grabó decenas de discos y realizó presentaciones en Argentina, Uruguay y otros países.
"Mis hijos me salvaron"
Uno de los pasajes más emotivos de la entrevista fue cuando habló del momento en que decidió volver a cantar.
Tras atravesar una profunda depresión luego de alejarse de los escenarios, fueron sus hijos quienes lo convencieron de regresar.
"Papá, escuchame, ¿dónde querés morirte? ¿En la cama o en el escenario?", le preguntó uno de ellos.
Aquellas palabras cambiaron su vida.
Rubén decidió volver a cantar y también retomó el dibujo, dos actividades que lo acompañaron hasta sus últimos años.
Un legado que permanece
Cuando le preguntaron cuál era el mayor logro de su carrera, no habló de premios ni de reconocimientos.
Prefirió destacar el trabajo colectivo que permitió consolidar la identidad musical de Entre Ríos y reivindicar la obra de Linares Cardozo, figura fundamental del cancionero provincial.
Su respuesta resumía el sentido de toda una vida dedicada al arte y a la cultura entrerriana.
Hoy, tras su fallecimiento a los 84 años, aquellas palabras cobran una dimensión especial. Rubén Cuestas eligió vivir cantando, dibujando y llevando el paisaje entrerriano a cada escenario. Y ese legado permanecerá para siempre en la memoria cultural de la provincia.