El profesional, oriundo de Chajarí, junto a su equipo médico logró sacar el dedo del pie del menor y llevarlo a la mano a través de un compleja intervención de ocho horas.


Pablo Breppe es médico especialista en Cirugía de Mano y Reconstructiva de Miembros, actualmente se desempaña en el Hospital Nacional Alejandro Posadas y es oriundo de Chajarí donde vivió hasta que se trasladó a Rosario para cursar su carrera.

Por estos días Breppe es noticia por haber logrado trasplantar el dedo de un pie en la mano de un menor de siete años que se había accidentado en julio pasado cuando, en un descuido de sus familiares, manipuló explosivos ferroviarios que un vecino había tirado a la calle.

Santino Farías, ​el menor intervenido, se recupera hoy de su mano y no tiene ninguna limitación, “juega a la pelota, anda en bicicleta y corre”, cuenta Mirta su abuela. Si bien el nene vive con su mamá, pasa varios días de la semana con Mirta, ya que su casa de Villa Fiorito no tiene baño. Por eso informaron que cualquier ayuda que se le pueda acercar, será bienvenida.

El accidente
Según contó Chajarí al Día, en julio pasado un vecino tiró a la calle explosivos ferroviarios. Esa noche Santino se quedaba con Mirta, que vive en Lanús; la abuela le adivirtió de que no jugara con eso, y antes de ir a dormir, los tiró en la basura, pero la curiosidad del chico pudo más y en un descuido lo manipuló y el artefacto explotó.

“Quedamos aturdidos, vimos cómo había volado su dedo, fue impresionante”, contó su abuela. Tras el accidente, Santino terminó en la guardia del Hospital Posadas, donde le curaron las heridas que sufrió en todo el cuerpo, a su vez, su mano corría riesgo de ser amputada.

La intervención
Breppe el médico chajariense, explicó que el menor “perdió el pulgar de su mano izquierda, lesionando también su dedo índice y el dedo medio. Se le realizó una reconstrucción del pulgar con el segundo dedo del pie mediante una técnica de microcirugía. Salió todo según lo planificado”. El profesional contó además que el paciente ya está integrado a su vida cotidiana”. 

La intervención resultó sumamente compleja porque para sacar el dedo de un pie y llevarlo a la mano hay que unir “no solamente la parte osea, tendinosa, sino está la cuestión microquirúrgica, que es la unión de arterias, venas y nervios que tienen menos de un milímetro, procedimiento que se hace vía microscopio“, detalló el profesional. 

Para poder realizar con éxito la intervención, se necesitó de varios especialistas y sectores del Hospital Nacional Posadas, entre ellos, el servicio de pediatría, anestesiología, traumatología, y el Departamento de Cirugía de Mano. En el quirófano participaron ocho especialistas que tuvieron que armar dos equipos que luego coordinaron y se unificaron para terminar con la reconstrucción de la mano.




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