Los seis miembros de la familia fueron vistos por última vez el 14 de enero de 2002.


El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) trabajará junto con el gobierno de Entre Ríos en la búsqueda de la familia Gill, desaparecida en 2002, por orden del juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, informaron fuentes oficiales.

Los seis miembros de la familia, una pareja y sus cuatro hijos de entre 12 y 2 años, fueron vistos por última vez el 14 de enero de 2002 cuando José Rubén “Mencho” Gill estaba quejándose por los pozos que le habían ordenado cavar en la estancia donde trabajaba.

La estancia, de alrededor de 500 hectáreas, se ubica en el pueblo de Crucecita Séptima, a 50 kilómetros de Paraná, y pertenecía entonces a Alfonso Goette, quien murió en 2016 en un accidente automovilístico.

Desde 2002 buscan a los seis miembros de la familia.

El antropólogo del EAAF Juan Cruz Nóbile dijo que trabajarán “en 300 metros cuadrados, registrando todas las trincheras y se hará una georreferenciación con gps y drones”.

“Como había una denuncia sobre un sector puntual, decidimos explorar totalmente el subsuelo excavando trincheras para buscar y determinar si hay restos humanos”, agregó. Las labores las realizarán “conjuntamente con (la Dirección Provincial de) Vialidad y con instituciones provinciales que facilitarán las herramientas”, señaló Nóbile.

José Rubén “Mencho” Gill y Margarita Norma Gallegos.

En 2018, se registraron imágenes de video y fotografías para determinar la ubicación y las coordenadas del campo donde trabajaba Gill, que fueron entregadas al EAAF para su análisis.

María Adelia Gallegos, la madre de Margarita, la esposa de Gill, aseguró tiempo atrás que “el error es buscarlos vivos, porque ellos ya están muertos y enterrados” y pidió “que busquen donde vivían hace catorce años, que es el campo de Alfonso Goette“.

La búsqueda será en una zona puntual.

Recién en agosto de 2002 un familiar denunció su desaparición y lo que ocurrió con ellos, desde entonces, fue un misterio.

No hay registros oficiales ni datos migratorios sobre el destino de Gill, un peón rural que tenía 56 años cuando desapareció; su esposa Margarita Norma Gallegos, de 26; ni sus hijos María Ofelia, de 12; Osvaldo José, de 9; Sofía Margarita, de 6 y Carlos Daniel, de 2.





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