Una disposición interna emitida en el Complejo Penitenciario II de Oberá generó malestar entre los integrantes del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), luego de que se estableciera la entrega de dos bonos de colaboración por agente con el objetivo de recaudar fondos para afrontar distintos gastos de funcionamiento de la institución.
Según el documento difundido entre el personal, cada trabajador deberá recibir dos números de una rifa valuados en 5.000 pesos cada uno. Lo recaudado será destinado a cubrir gastos vinculados al mantenimiento de vehículos oficiales, mejoras edilicias y otras necesidades generales del complejo.
La iniciativa despertó críticas entre los agentes, quienes señalaron que la situación económica actual dificulta afrontar nuevos desembolsos. Además, expresaron su preocupación porque, según sostienen, desde hace tiempo deben asumir de su propio bolsillo distintos gastos relacionados con el desempeño de sus tareas cotidianas.
De acuerdo con estimaciones realizadas por trabajadores de la unidad, el complejo cuenta con más de 300 efectivos, por lo que la recaudación podría superar los tres millones de pesos si se logra colocar la totalidad de los bonos.
La disposición también establece que el pago deberá realizarse preferentemente en efectivo, aunque contempla la posibilidad de efectuar transferencias bancarias de manera excepcional. El sorteo fue programado para el 22 de junio en las instalaciones del casino de oficiales del complejo penitenciario.
La medida volvió a poner en debate las condiciones presupuestarias de algunas dependencias estatales y la necesidad de garantizar recursos suficientes para el funcionamiento de instituciones encargadas de tareas esenciales de seguridad y custodia.