El incendio en la reserva de biosfera ya quemó cerca de 200 hectáreas de bosque nativo. La llegada de lluvia durante la madrugada aplacó las grandes llamas, lo que facilita el trabajo de los bomberos.

Desde el Gobierno provincial aseguran que la mayoría de los 50 focos en la provincia están bajo control y que se presta especial atención a los puntos de emergencia en la zona de Yabotí y Cuña Pirú.

El fuego fue contenido, pero recién con la llegada de las lluvias, durante la madrugada y las primeras luces de este jueves, el fuego se pudo controlar, y la esperanza de que la pesadilla de fuego llegue a su fin está más cerca.

Ayer fue el quinto día donde los miembros del Plan Manejo del Fuego, Guardaparques, Defensa Civil, Bomberos Voluntarios y Policía de Misiones se abocaron a esa tarea de sofocar los incendios.