Personal de Obras Sanitarias debió salir a primera hora de este miércoles a solucionar una emergencia en la calle 543 y 506. Un vecino intentó realizar una conexión clandestina de cloacas y rompió un caño maestro de agua provocando la inundación de ese sector de Quequén y dejando sin el líquido vital al vecindario por horas.


Leonardo Gaitán, explicó como fue el accionar del personal municipal y explicó las consecuencias que pueden causar las conexiones clandestinas de este tipo:

“Una persona, sobre la 543 y 506, queriendo hacer una conexión clandestina, rompió un caño maestro, que no sabemos en qué momento sucedió eso, nosotros nos enteramos cuando nos llegó el reclamo. Inmediatamente, el primer reclamo que hicimos desde Obras Sanitarias fue ir a solucionarlo” expresó el funcionario. Según pudo averiguar este medio, la rotura del tubo se originó alrededor de las 18 horas de este martes.

“Cuando llegamos estaba todo inundado. La rotura ya fue solucionada hoy a la mañana temprano, fue el primer reclamo que sacamos. Fuimos a Quequén a solucionar el problema por la cantidad de agua que había en la calle”, dijo y agregó que “lamentablemente siempre pasan estas cosas. La gente no entiende las consecuencias al querer hacer una conexión clandestina, con suerte pueden romper un caño, pero muchas veces se pueden llegar a encontrar con un cable”.

Gaitán señaló que “cuando hacemos, desde la Municipalidad, cuando se hacen obras siempre se piden interferencias, tanto en Camuzzi, en la Usina, para estar asegurados que por tal lugar no pasa ningún otro servicio y, si pasa, tomar las precauciones necesarias que hay que tomar para poder hacer el trabajo”.

Y agregó: “Justamente, con el tema de las conexiones clandestinas, ocurren estas cosas. No piden interferencias, no se sabe nada, en este caso, como en muchos otros, han roto caños y nosotros tenemos que salir en una emergencia a tratar de repararlo donde todo el personal, en un porcentaje muy alto, tiene que volver a la casa a cambiarse porque se mojan todo. Este fue uno de los casos, ayer tuvimos otro, también. No fue una conexión clandestina, pero fue una máquina que rompió un caño”.

Por último, explicó la importancia de que los vecinos no realicen este tipo de conexiones: “Cuidar a la gente, porque nadie sabe que pesa por debajo de la tierra. Cortar un cable puede acarrear tremendas consecuencias a nivel salud. Y, después, si rompen un caño como en esta oportunidad, dejan durante un rato muy largo a muchos vecinos de la zona sin agua”.




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