Las autoridades de la escuela albergue 4-254 de Arroyitos piden mejoras de la ruta provincial 153 Norte. Los maestros rompen sus autos por el mal estado del camino.


Docentes de la escuela albergue 4-254 de Arroyitos, Lavalle, deben hacer una travesía cada semana para llegar a dar clases. La institución se encuentra a 105 kilómetros al Norte de Las Catitas, cuando llueve el camino se inunda y se hace casi intransitable.

Los alumnos provienen de puestos de Las Catitas, El Forzudo y de San Luis.

El director de la escuela albergue dijo que rompen los autos particulares. Alberto Campos pidió a las autoridades que mantengan con más frecuencia la ruta provincial n°153 Norte. Además, explicó que necesitan el enripiado de unos 70 kilómetros. “Tenemos una gran precaución en la zona debido al mal estado de los caminos, que en forma permanente se están rompiendo los vehículos, y como todos saben los costos son altísimos”, explicó en declaraciones a radio Nihuil.

“Esta comunidad está ubicada a 105 kilómetros de Las Catitas, por la ruta n°153 Norte, ruta que figura como asfaltada pero que tiene ripio en una parte y el resto es de tierra. La misma situación la padecen las personas que viven en la localidad de El Forzudo, distante 25 kilómetros más al Norte de Arroyito. También hay una comunidad, hay una escuela, hay un centro de Salud, ese centro de Salud tiene nada más que agentes sanitarios.

“Por momentos es imposible llegar, estamos incomunicados por esa situación del camino”, agregó.

“Nuestro pedido a las autoridades es de forma permanente. Es enripiar la parte que falta que no es tanto, son 70 kilómetros y darle una solución definitiva”.

Por su parte, el administrador de Vialidad Provincial, Oscar Sandes, dijo que al menos dos o tres veces al año le hacen el mantenimiento correspondiente a la ruta provincial n°153 Norte.

Sandes explicó que debido a las intensas lluvias de la semana pasada la ruta quedó en muy malas condiciones. Afirmó, además, que enripiar el camino sería una muy buena solución y que se están ocupando del tema: “Estamos trabajando allí en este momento. Queremos y sabemos que es un paliativo y tratamos en lo posible que esto lo podamos repetir dos o tres veces en el año, que sería realmente lo razonable.

“El ripio es una solución que siempre está pendiente de la situación climática si no hay agua, hay serruchos que son muy difíciles de transitar y si hay agua, hay médanos que son muy difíciles de pasar”, explicó Sandes.






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