El uniformado realizó varios disparos al aire, lo que derivó en la intervención de fuerzas especiales


Un efectivo de la Policía de Mendoza que se había atrincherado en la casa de un familiar tras efectuar disparos al aire, finalmente se entregó luego de una hora de negociaciones.

El incidente había comenzado cerca de las 19 en una vivienda ubicada en la intersección de Moreno y Estrada, de la Cuarta Sección.

Desde el patio del domicilio el uniformado disparó su arma en varias oportunidades, situación que derivó en la intervención del Grupo Especial de Seguridad y del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) para intentar desactivar la situación.

Según trascendidos, el joven habría tomado la drástica medida por un incipiente traslado en la Fuerza. Prestaba funciones en Bomberos y le habrían comunicado el traspaso a una comisaría.

No feliz con la decisión de superiores, el joven decidió atrincherarse a modo de protesta y reclamo para impedir el traslado.

En diálogo con Canal 7 el Oficial Pincipal Mauricio López dio detalles del operativo. “Ha salido todo bien, ha sido una situación de crisis donde trabajó el GRIS en colaboración de otras unidades. En sus emociones – el policía – tomó la decisión de aislarse y solucionar las cosas de esta manera”, dijo.

Respecto de los disparos que habían denunciado los vecinos, el uniformado dijo que eso era objeto de investigación y que por ello no podía hablar de eso.

Además, contó que en la casa habían cuatro empleados que en ningún momento estuvieron retenidos y el efectivo estaba en perfecto estado de salud.


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