La pandemia provocada por el COVID-19 obligó a suspender y a continuar el proceso de aprendizaje desde la virtualidad. Si bien en varias oportunidades se habló de un posible retorno, pero los casos en la provincia parecen no reducirse, lo que indicaría que la vuelta a las aulas se pospondría a nivel general hasta 2021.

Sin embargo, el gobierno nacional mostró un repentino cambio de postura y durante una reunión informativa con los ministros de educación de todo el país anticipó la voluntad de retomar el cursado antes de fin de año.

El ministro de Educación de la Nación, Nicolas Trotta, presentó a sus pares de todo el país, durante una reunión virtual realizada ayer por la tarde, un nuevo índice para catalogar a las distintas jurisdicciones según el riesgo de contagio (alto, medio y bajo).

En función a este parámetro, que deberá ser aprobado el jueves por el Consejo Federal de Educación, se tomarán decisiones sobre quiénes y cómo se retomará la presencialidad.

​La idea es que en un principio retomen al menos algunas actividades los alumnos de los últimos años de cada ciclo: los chicos de séptimo grado, en la primaria, y los de quinto y sexto años, en la secundaria.

De todas formas, desde la Dirección General de Escuelas (DGE) explicaron que en Mendoza el regreso sería imposible sobre todo pensando en octubre. En tanto, anticiparon que evaluarán cómo se presenta la situación más adelante. Entre los fundamentos para la negativa, explicaron que los epidemiólogos que asesoran al gobierno de Rodolfo Suárez no avalan el retorno.

"Hoy la situación epidemiológica no lo permite. Cuando tengamos el visto bueno de los especialistas lo veremos, pero no podemos saber hasta que no tengamos una curva descendente", detallaron desde la cartera educativa provincial.