Mauricio Barreda es mendocino y en tres días creó un dispositivo que puede ser muy útil para la atención de pacientes con coronavirus.


El coronavirus mostró su lado solidario una vez más, esta vez fue Mauricio Barreda, un técnico mecánico industrial de 41 años, quien sorprendió a todos con un invento de suma importancia para el sistema de salud. El mendocino, oriundo de San Martín, diseñó en tres días un asistente de respirador que será fabricado en serie.

Barreda sintió la necesidad de contribuir y creó un “asistente de respiración” que tiene muchas ventajas: bajo costo (el básico, costará unos 30 mil pesos), rápida fabricación en serie, transportabilidad, autonomía de 24 horas y fácil manejo, según indicó el periodista Oscar Guillén de diario Los Andes.

El técnico fabrica máquinas desde hace 20 años y decidió que este era un buen momento para contribuir a la pandemia con sus conocimientos. “Estas cosas sirven para ayudar pero también para que la gente no se quede quieta. Moví cielo y tierra para informarme. Entre el viernes y el sábado tire las líneas del mecanismo, desarrollé tres modelos, elegí el más seguro. El domingo preparé los planos en 3D. He dormido tres o cuatro horas por día. Ahora empezamos a hacer el prototipo“, comenzó explicando Barreda a Los Andes.

A la máquina le puso el nombre AR, porque es un asistente de respiración pero también por Argentina. Es un aparato que puede hacer funcionar un resucitador manual, o bolsa autoinflable o Ambú. El profesional resaltó que no puede reemplazar a un respirador mecánico, pero puede ser muy útil para contagiados de baja y media complejidad que requieran asistencia mecánica para la respiración, atención en guardias y ambulancias y, también cuando el enfermo está en fase de recuperación.

El AR, un asistente de respirador que ahora será fabricado en serie. Foto: Gentileza.

El hombre acudió a la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) y se reunió con 14 médicos e investigadores a quienes les mostró su diseño. “Les mostré los planos y ellos hicieron algunas sugerencias. Yo les dije que esto era un modelo básico, que lo podíamos mejorar con más electrónica. Lo fundamental es que ellos tienen 50 Ambú disponibles”, comentó.

El proyecto de Mauricio Barreda sumó la ayuda de otros profesionales de la Secretaría de Investigación, Internacionales y Posgrado de la UNCuyo, bioingenieros de la UM e Impsa S.A + ICSA, que se encargará de la fabricación en serie del dispositivo. 




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