Era la viciderectora de una escuela mendocina y fue trasladada de su puesto. Pidió disculpas en un comunicado. 


La docente mendocina Carolina Gutiérrez, que fue desplazada de su cargo de vicedirectora de la escuela primaria Blanco Encalada, de Junín, fue denunciada por los padres los estudiantes por otros motivos, además del uso de lenguaje inclusivo. El hecho de que se dirigiera a los estudiantes como “todas, todos y todes” fue el último de varios reclamos. También habían quejas por “maltrato, proselitismo y un poco de imposición de ideología.

El delegado regional de la Dirección General de Escuelas de Mendoza, Hugo Martín confirmó que Gutiérrez fue trasladada a un puesto en una sede de supervisión  mientras dure la investigación interna que determinará “si es culpable o inocente”.

Aunque parte de la decisión del traslado provisional fueron las diferencias respecto al lenguaje, Martín recalcó que antes habían tenido noticias de varias quejas por su comportamiento.

“Recibimos otra serie de denuncias que tenían que ver con el maltrato y actividades de proselitismo, con un poco de imposición de ideología. En el marco de la escuela, se han realizado actividades de un partido político determinado”, indicó.

Asimismo, rechazó dar más detalles sobre las acusaciones de maltrato porque la investigación “está en marcha”. 

En su denuncia más reciente, firmada por once personas, los padres explicaron que Gutiérrez utiliza las fórmulas “todos, todas y todes” y “chicas, chicos y chiques” para referirse al alumnado.

En la carta, los responsables de los alumnos de la escuela Manuel Blanco Encalada de la localidad de Junín se muestran preocupados con la actitud de la docente.

“Como padres nos preocupa la transmisión de un vocabulario en la institución educativa, cuyo significado no está descripto en la Real Academia Española, generando en las diversas etapas evolutivas de los niños (…) una confusión en la interpretación del mensaje”, dijeron.

Martín afirmó que quiere que el proceso sea “transparente”, no puso plazos a la duración de la investigación y destacó que la actual Ley de Educación Sexual Integral “no hace mención al lenguaje inclusivo”.

“La ley no lo autoriza ni tampoco lo prohíbe”, aseguró, una circunstancia que lo llevó a considerar que utilizarlo en una clase debe ser “motivo de análisis”.

El delegado regional opinó que, antes de llevarlo a las aulas, Gutiérrez debió “haber hecho un trabajo previo y una discusión en conjunto” junto al resto de sus compañeros de centro.





Comentarios