Una adolescente de 15 años denunció que fue abusada sexualmente por el compañero de trabajo de su padre desde que tenía 4. Una clase de Educación Sexual Integral (ESI) y un femicidio ocurrido a principios de este año le dieron el valor para realizar la denuncia.

Los abusos iniciaron en 2010 y se extendieron durante dos años. Omar Aguilera Escalante quedó detenido en la Unidad Penitenciaria de Batán luego de que su víctima declarara en cámara gesell los hechos ocurridos en una estancia de Batán.

Escalante está acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el uso de armas y por relación de convivencia preexistente con una menor de 18 años de acuerdo a la calificación con la que la fiscal Andrea Gómez solicitó su detención.

La mamá de la víctima denunció en febrero que la adolescente pudo contarle que entre sus cuatro y seis años había sido abusada sexualmente por un hombre que trabajaba con su padre. Los hechos ocurrieron en un inmueble a la altura del kilómetro 14,5 de la ruta 226 y en una quinta ubicada a la vera de la misma ruta.

Según consignó el portal 0223, Los ataques que Escalante cometió cuando la víctima tuvo entre 4 y 6 años podrían haber quedado impunes gracias a la táctica de amenaza permanente que tuvo sobre la menor a la que veía habitualmente por la relación laboral que mantenía con el padre. Sin embargo, un crimen que conmocionó a la comunidad y las clases de Educación Sexual Integral que la adolescente tuvo en la escuela, le permitieron contar lo sucedido.

El 4 de enero de este año María Florencia Ascaneo fue asesinada de un disparo en el cuello en el paseo de compras Las Cabras por Gustavo Sensan, a quien iban a acusar de abusar sexualmente de una menor. Ese hecho conmocionó a la pequeña que le consultó a su madre si alguna vez había realizado alguna denuncia y le contó los ataques sufridos.

Para poder relatar lo que había sucedido una década antes, fueron fundamentales las clases de ESI que tuvo en la escuela a la que asistía. Si bien los abusos fueron durante la niñez, las amenazas continuaron estos años y en 2019 tuvo un nuevo intento de abuso que no pudo concretar.