Sucedió en una escuela católica ubicado en 514 entre las calles 7 y 8. 


Se trata de Matías Pérez Taján, un docente del Instituto Nuestra Señora de La Anunciación, ubicado entre 7 y 8 en Riguelet que daba clases de música y recibió un telegrama de despido en el mes de septiembre, notificando su despido, sin advertencia previa ni sanciones. 

A raíz de su despido, el maestro hizo una descarga pública en su cuenta de Facebook, donde explicó la situación que según él relató, con la utilización del lenguaje inclusivo en el aula. 

Su relato: “trabajaba desde marzo del 2016, y en esos dos años y medio no se labró ningún acta por mal desempeño, ni se me convocó a ninguna reunión, ni se me observó en clase, tampoco se me comunicó algún tipo de disconformidad de los padres y/o madres acerca de mi desempeño. El 21 de Septiembre, día que me mandaron el telegrama, yo estaba trabajando en la escuela, pero en ningún momento me comunicaron que me estaban despidiendo”, comenzó el texto.

Y siguió: “(Me despidieron) irresponsablemente, sin ninguna instancia previa de diálogo, sabiendo incluso que fui padre hace un mes y medio. Cuando en conversación telefónica con la directora Claudia Cardozo le pregunté el motivo de mi despido, su respuesta fue que piense yo por qué podrían haber tomado esa decisión”.

Más adelante, explicó que los motivos no llegaron por una reflexión sino que “supe más tarde que un grupo de madres y padres de tercer grado se habían quejado porque el 14 de Septiembre, aplicando legítimamente la Ley Nacional 26.150 de Educación Sexual Integral, hablé con lxs alumnxs acerca de Igualdad de género, abordando juntxs la reflexión sobre roles y funciones atribuidos a mujeres y a varones en la infancia y la adultez, utilizando palabras como ‘todes’, y otras correspondientes al lenguaje inclusivo, sin obligar a lxs alumnxs a usarlas, sino intentando explicarles y reflexionar juntxs acerca de qué implicaba ese cambio de vocal”.

Para finalizar su descargo, Matías agregó: “ahora entiendo que se hayan negado a darme un motivo. Sería ilegal despedirme por aplicar contenido del diseño curricular. Entiendo también que este despido se enmarca en un contexto reaccionario en contra de la ESI por parte de distintos sectores religiosos”, cierra su descargo.

Por su parte, en los comentarios de la publicación que hizo el docente en la red social, personas conocidas comentaron que habían asistido a tal institución en su infancia y que nunca tuvieron educación sexual. 




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