Se trata de la banda que utilizó fondos públicos para comprar autos de alta gama. Fue desarticulada tras varios allanamientos en La Plata, Berisso y Ensenada. 


Continúa la investigación para determinar el monto total sustraído de la Organización delictiva que estafó al gobierno provincial por millones de pesos, a partir del desvío de fondos destinados a la carga de combustible para autos oficiales. La cúpula que organizaba las estafas pudo ser desarticulada tras allanamientos realizados por la Policia de la provincia de Buenos Aires en viviendas de La Plata, Berisso y Ensenada. 

Cayó banda que estafó al Ministerio de Educación de la provincia por millones de pesos. En la imagen una de las motos de agua secuestrada en los allanamientos.

El procedimiento fue realizado ayer por efectivos de la Superintendencia de Investigaciones de Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado, dependiente del Ministerio de Seguridad bonaerense. También ayudaron al desmantelamiento de la organización desde su cúpula las máximas autoridades de la Dirección General de Cultura y Educación. 

Diego Burgos, jefe del Departamento de Movilidad del Ministerio de Educación bonaerense al momento de ser detenido.

Durante los procedimientos fueron detenidos dos personas de 47 y 57 años, ambos con cargo de jefes de departamentos dentro de la cartera educativa provincial. Los acusados quedaron a disposición de la Justicia con cargos por asociación ilícita y malversación de caudales públicos. 

En los operativos la policía incautó un yate, un motorhome, un cuatriciclos, motos de alta cilindrada y automóviles, mucho de ellos de alta gama y un arma. La causa se inició en abril del 2018 cuando un playero circulaba por la ruta 36 y calle 44, y en su poder se decomisó dinero en efectivo y tarjetas de débito de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense (DGCyE).

Ante la sospecha que desde allí se realizaban maniobras fraudulentas se inició una investigación y se comprobó que funcionarios y empleados de la administración pública provincial, pertenecientes a la DGCyE- desviaban periódicamente fondos públicos a partir de falsas compras de combustibles para vehículos oficiales, y que, varias de las tarjetas correspondían a autos que estaban en desuso, ya que no habían sido dados de baja y se encontraban guardados en galpones.

Agencia Télam. 






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