Salario Mínimo, Vital y Móvil en febrero 2026: cuánto aumenta y qué pasa con los planes de ANSES
En enero de 2026, el salario mínimo se ubicó en $341.000 y, con la nueva suba, se prevé un impacto directo en diversas prestaciones y beneficios.


El Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil estableció, a través de la Resolución 9/2025, un nuevo esquema de incrementos que regirá en todo el territorio nacional, con subas progresivas desde noviembre de 2025 hasta agosto de 2026. Según lo dispuesto, en febrero el salario mínimo llegará a los $346.800.


La decisión fue rubricada por la presidenta alterna del organismo, Claudia Silvana Testa, y se adoptó luego de que no prosperaran las negociaciones entre los representantes de los trabajadores y del sector empresario.
Mediante la resolución mencionada se estableció la nueva escala del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que en enero de 2026 quedó fijado en $341.000. El esquema de aumentos continuará de manera gradual hasta agosto de 2026, con los siguientes montos:
En febrero, $346.800
en marzo, $352.400
en abril, $357.800
en mayo, $363.000
en junio, $367.800

en julio, $372.400
y en agosto, $376.600
En el caso de los trabajadores jornalizados, el valor de la hora también se ajustará en línea con estas subas y alcanzará los $1.883 en agosto de 2026.
La actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil tiene un efecto directo sobre distintos planes y programas sociales. La Prestación por Desempleo, por ejemplo, se modifica de manera automática según el nuevo piso salarial. En el caso de las Becas Progresar, el tope de ingresos del grupo familiar no puede superar tres veces el SMVM, por lo que cada aumento redefine quiénes pueden acceder al beneficio.

Además, numerosas asignaciones y planes sociales utilizan el salario mínimo como parámetro para fijar montos y requisitos. En el ámbito laboral, aunque el SMVM no establece los sueldos de todos los rubros, funciona como referencia en las paritarias, especialmente en sectores con trabajadores no registrados o con salarios más bajos. Por este motivo, el rol del Consejo del Salario resulta central, ya que cada decisión sobre el SMVM repercute en millones de trabajadores y beneficiarios, en un intento por equilibrar la situación económica, la inflación y el nivel de empleo formal.