La crisis industrial comenzó a masificarse en los últimos meses y Kopelco S.A., la empresa que opera la marca de preservativos Tulipán, no es la excepción: la compañía debió reducir su plantel en un 60%.
El CEO de Kopelco, fabricante de Tulipán, analizó la actualidad industrial
Felipe Kopelowicz, CEO de la empresa, dialogó con Radio con Vos y analizó la actualidad de la industria. Calificó al momento como "desafiante", a la vez que expresó que "nunca vivió algo así".
“Estamos súper preocupados, es un momento muy desafiante. Tenemos caída de ventas de hasta 50% en algunos rubros. Nunca viví una cosa así”, señaló el empresario. Kopelco, además de producir preservativos, confecciona otros productos que se utilizan en la industria textil (como puntillas y elásticos). Es ese rubro en el que observa un escenario catastrófico.
Kopelco, en medio de la crisis
La empresa opera su planta principal en San Martín, en la Provincia de Buenos Aires, mientras que su segunda instalación se encuentra en el parque industrial de San Luis, donde la producción es únicamente textil.
Si bien el CEO reconoce que el negocio de los preservativos no fue el que mayor retroceso tuvo -debido a que tienen "un producto competitivo y popular"-, los otros rubros en los que tienen injerencia están realmente complicados.
"Los otros rubros nuestros están muy atacados: elásticos de ropa interior, globos y productos de mano de obra incentiva. Allí, lamentablemente, hemos achicado personal y el negocio se cayó a pedazos. En textil, cayó un 50% en volumen de venta”, describió.
Según los cálculos de la compañía, debieron reducir el personal de 355 a 135 trabajadores directos: es decir, una pérdida de 220 empleos.
“Estoy muy decepcionado con mi propia gestión porque mi gente la está pasando mal. No he podido cambiar ni resolver ni mejorar la situación de la gente. Realmente no sé qué música bailar, no sé cuál es el piso. No sabemos qué hacer”, aseguró con preocupación Kopelowicz.
A su vez criticó que desde el Gobierno de Javier Milei no haya habido nunca una intención de diálogo con el sector. “Nunca nadie me llamó, ni a mí ni a la cámara. No convalidan la industria real. Son asesores que supuestamente saben de lo que están hablando pero no hablan con nosotros”, lanzó.