El caso se conoció en el 2018 cuando la menor de 16 años logró escapar y dirigirse a Puerto Iguazú.


En el 2018 una adolescente de 16 años, escapó del paraje Tres Leones, cerca de Andresito hacia Iguazú para pedir ayuda a su madre. Ella y su hermana mayor de 28 años habían sido abusadas sexualmente por el padre durante años y eran prostituidas en un bar-pool de su propiedad, que además funcionaba como kisco narco

Tras la denuncia, el Juzgado de Instrucción 3 ordenó un allanamiento y en el lugar se corroboró la prostitución de menores y se halló estupefacientes. Hubo varios detenidos y en diciembre de ese año, con todas las pruebas recabadas el magistrado Martín Brites dictó la prisión preventiva al padre de las dos menores y dueño del local.

Luego de dos años la etapa de instrucción fue cerrada y el caso fue elevado a juicio y son cuatro los acusados. El principal es el progenitor de la denunciante, un hombre de 52 años conocido en la zona como “El Viejo”, ligado al delito de frontera.

El hombre está acusado de “abuso sexual con acceso carnal (hechos reiterados) doblemente agravado (por el vínculo y por la convivencia preexistente) en concurso ideal con el delito de promoción a la corrupción de menores de 18 años, agravado por su condición de ascendiente de las víctimas, en concurso real y con el delito de explotación económica del ejercicio de la prostitución agravado por ser ascendiente, mediar abuso de una situación de vulnerabilidad y por ser víctimas menores de 18 años”.

Además, un abogado y otros hombres que acudían al lugar, están imputados por ser las víctimas menores de 18 y 13 años. El único que se encuentra detenido con prisión preventiva es el padre de las víctimas, en tanto que los demás aguardan el juicio en libertad pero con medidas restrictivas.




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