Borrar una montaña parece una idea salida de una película. Algo tan grande, pesado y difícil de imaginar por la gran cantidad de tierra, que cuesta pensar que pueda desaparecer del paisaje. Pero hay situaciones que desafían lo que parece imposible y terminan convirtiéndose en historias que llaman la atención por una razón: alguien decidió que esa enorme presencia ya no podía seguir ahí.

Iniciaron la puesta en valor de la histórica Casa del General Urquiza en Gualeguaychú
Sin embargo, cuando una situación obliga a tomar una decisión, hasta los escenarios más inesperados pueden cambiar utilizando retroexcavadoras y movimientos logísticos de maquinarias. Te contamos lo que había detrás de una imagen que parecía común y que escondía una vieja historia que debió sumar esfuerzo y desafío. ¿Cómo lograron hacerlo?, es lo qué muchos se preguntaron al pasar por el lugar.

La apuesta de un municipio terminó con un paisaje histórico
La respuesta estaba en una histórica montaña que tenía Gualeguaychú, por la que el municipio debió llevar adelante un operativo para retirar una importante acumulación de tierra, escombros y desechos. La limpieza urbana fue el punto de partida de una tarea que sorprendió por su dimensión y que necesitó numerosos viajes de camiones para completar el retiro del material acumulado.

La enorme acumulación se encontraba frente al edificio de Obras Sanitarias, en un predio de 3.997 metros cuadrados delimitado por Boulevard Montana y las calles Puerto Argentino, Perito Moreno y Las Casuarinas. Allí comenzó un trabajo que demandó siete jornadas continuas, con retroexcavadoras y equipos preparados para fragmentar, cargar y trasladar el material acumulado durante años.

Más de 2.000 mil viajes de camiones fueron necesarios para retirar la cantidad de tierra.
La magnitud de la intervención se extendió con el paso de los días, cuando una larga cadena de traslados permitió sacar del lugar lo acumulado por años. Más de 2 mil viajes fueron necesarios entre camiones municipales y unidades del Ejército a través del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 2, mientras las máquinas pesadas reducían los sectores más compactados y facilitaban la carga.

Algo para destacar es que todo el volumen de tierra retirado tuvo un destino útil: fue utilizado para la nivelación de Calle 550, continuación de calle Alsina, en el tramo comprendido entre Calle 136 y su empalme final con calle Roffo. Además, parte del material permitió rellenar el antiguo terraplén por donde pasaban las vías del Ferrocarril Urquiza, en el sector norte de la ciudad.

En Gualeguaychú, la transformación de este espacio permitió mejorar la circulación para los vecinos de la zona norte y aprovechar cada recurso disponible sin sumar gastos adicionales por la compra de material de relleno. Aquella montaña que parecía formar parte del paisaje terminó convirtiéndose en una muestra de planificación, reutilización y trabajo coordinado del Municipio local.
