Buenas prácticas agropecuarias: fuerte impulso a la capacitación para mejorar aplicaciones y producción
La iniciativa reunió a distintos sectores en una jornada clave que combinó formación, tecnología y debate sobre cómo producir mejor.


Las buenas prácticas agropecuarias volvieron a ponerse en el centro de la escena con una propuesta orientada a capacitar y generar conciencia sobre el uso responsable de herramientas productivas, en un espacio que reunió a actores del sector con el objetivo de mejorar procesos y fortalecer criterios en torno a la producción.

Sobre el eje de la jornada, desde la organización destacaron que: “Estas instancias permiten incorporar conocimientos y mejorar la toma de decisiones en cada etapa del trabajo”, poniendo el foco en la importancia de la formación continua para avanzar hacia prácticas más eficientes y responsables dentro del sector.

Las buenas prácticas agropecuarias fueron el eje de una capacitación desarrollada en Aldea San Antonio, donde participaron representantes del Gobierno de Entre Ríos junto a la Mesa de BPA y la Fundación Benet. El encuentro se realizó en el Club Social y Deportivo local, con presencia de asesores, operarios y actores vinculados a la actividad.
Durante la jornada, la directora provincial de Agricultura, Carina Gallegos, explicó que: “Es de suma importancia la capacitación de quienes hacen uso y manipulación de fitosanitarios”, y remarcó la necesidad de conocer las zonas de exclusión y amortiguamiento, especialmente en áreas cercanas a escuelas rurales y espacios sensibles.
También se abordaron contenidos técnicos vinculados a pulverización selectiva, nuevas tecnologías de aplicación y sistemas de monitoreo y trazabilidad. Estas herramientas buscan optimizar los procesos productivos y garantizar prácticas más seguras, tanto para los trabajadores como para el entorno.

En ese marco, se realizó una demostración de vuelo de drones agrícolas, que permitió mostrar en campo el avance de estas tecnologías aplicadas al sector. La actividad generó interés entre los participantes, que pudieron observar de cerca nuevas alternativas para mejorar la eficiencia en las tareas.

Las buenas prácticas agropecuarias se consolidan como un eje clave para el desarrollo sostenible, promoviendo una producción más segura y responsable. Desde el sector insisten en que la capacitación y la incorporación de tecnología son fundamentales para garantizar alimentos de calidad y cuidar el ambiente a largo plazo.