Se acercan los festejos navideños y la llegada de un nuevo año, donde las emociones están a flor de piel y la principal compañía que queremos tener al lado es la de nuestros seres queridos y amigos. Compartir la mesa todos juntos y comer los platos tradicionales de estas fechas tan especiales, principalmente en un año tan complicado como lo fue el 2020 para muchas personas, es uno de los planes más esperados.

Sin embargo, el aumento de peso por las fiestas y los diferente platillos pueden ser una gran preocupación para muchos y hasta llegar a generar estrés. Por esa razón, el equipo de Vía País decidió hablar con dos profesionales en el tema: la doctora María de los Ángeles Sanchez Calvin, especialista en psiconutrición, obesidad y diabetes, y la doctora Paola Urrutia, médica especialista en obesidad y miembro de Bionut Obesidad.

Consejos para evitar el estrés por la mala alimentación durante las fiestas. (DPA)

La importancia de una alimentación consciente:

La doctora Sanchez nos explica desde su conocimiento que alimentarnos no es sólo una necesidad fisiológica, sino que también es una parte muy importante de nuestra sociedad, cultura y familia. Es por ello que muchos alimentos producen ciertas sensaciones placenteras. Y esto se puede dar por razones químicas. Nuestro cerebro libera dopamina, la hormona relacionada con el placer. Suele ocurrir con los alimentos altamente palatables, que son los que solemos comer en familia y en celebraciones como las que están por llegar. Por eso, durante las fiestas es importante conectar con ese placer, con aquellas emociones, y disfrutar de cada bocado, haciéndolo sin culpas.

Es ahí donde la especialista refleja la importancia de una alimentación consciente, donde cada uno pueda tomar conciencia de lo que decidió que va a comer, es decir, saber lo que contiene cada uno de esos “pequeños pedazos” que decidimos meternos en la boca tras una comida que, de por sí, ya es abundante. Y, una vez sabido esto, elegir qué cantidad y de qué forma queremos comerlo. “Mi recomendación, entonces, es que exista esta conciencia a lo largo de toda la comida y no sólo en la parte de los dulces”, aseguró Sanchez.

Tratar de hacer más consciente nuestra alimentación durante esta época.

“Por lo tanto, lo que me interesa transmitir es que, cuando vas a comer que no sea porque es lo que ‘toca’, sino porque lo elegiste y lo decidiste, querés hacerlo y disfrutar del momento. Todos comemos diferente en las fiestas, lo importante es que lo hagamos con conciencia, que tengamos presente siempre nuestros hábitos de salud, que sepamos decidir cuándo empezar y cuándo parar, que seamos capaces de elegir qué cantidades vamos a tomar y, sobre todo, que disfrutemos”, reflexionó.

Una buena organización alimentaria:

Si logramos tener hacer más consciente nuestra alimentación estaremos un paso más cerca de alejar el estrés y los arrepentimientos durante las festividades. Sin embargo, no debemos dejar de lado los hábitos saludables que hemos cultivado durante todo el año y que durante Navidad y Año Nuevo se ven un poco afectados por el cambio de rutina.

La doctora Paola Urrutia, del Centro Bionut, nos detalles ofreció algunos consejos para mantener un poco de orden en medio del caos de las fiestas: “Dentro de los hábitos saludables es importante tener orden en las comidas, conservar horarios para el desayuno, colaciones, almuerzo, merienda y cena, realizando ingestas cada 3 a 4 horas y, evitar saltearnos comidas es fundamental”, aseguró.

Una de las recomendaciones claves que nos dio la especialista tiene que ver con nuestro metabolismo: “Debemos consumir las porciones a las que estamos acostumbrados y no tratar de comer menos durante el día, ya que si lo hacemos conseguir saciedad durante la cena va a ser más difícil, además de enlentecer nuestro metabolismo”.

Tratar de mantener nuestros hábitos durante las fiestas es importante.

“Lo ideal para estas fiestas es tratar de combinar apropiadamente los grupos alimentarios, tratando de mantener el consumo de proteínas y escogiendo cortes, de ser posible magros, con cocciones a la plancha, horno o parrilla, combinándolos con ensaladas frescas en donde prevalezca la diversidad de colores. Mientras más variada mejor”, explicó Urrutia.

“Por otro lado, si bien los hidratos de carbono son el grupo temido de los platos, no hay por qué evitarlos si los consumimos en porciones adecuadas, no muy abundantes y combinándolos con los otros grupos mencionados. Además, es de buena práctica disminuir el valor calórico de este grupo alimentario tratando de consumirlos a una temperatura de tibio a frío por las características termorresistentes de algunos almidones, ya que al estar a una temperatura más caliente, su estructura se ablanda por la pérdida de amilosa, lo que genera que nuestro cuerpo lo absorba más y obtenga más glucosa de este alimento a diferencia de consumirlo con una temperatura más fría”, concluyó.

Teniendo en cuentas los consejos de ambas profesionales podemos descubrir que la alimentación dentro de las fiestas no debe ser un motivo de estrés o de conflictos con nosotros mismos. Todo lo contrario, podemos llegar a hacer conscientes nuestra alimentación y disfrutar (en justa medida) de cada comida en aquellas reuniones y momentos de felicidad que tanto hemos esperado.