Este lunes arrancó con una sensación térmica que no perdona. El otoño se hizo sentir de golpe en todo el país y, como si fuera poco, nos encuentra en esa última semana del mes donde el presupuesto para el supermercado está en "modo ahorro". Por eso es la oportunidad perfecta para redescubrir esos platos clásicos que nos dan calorcito al cuerpo sin vaciar la billetera.
Si estás mirando la heladera y no sabés qué inventar, la respuesta es el Guiso de fideos "Moñito" o "Tirabuzón" con lo que hay. Es el plato de cuchara por excelencia: rinde mucho, ensucia una sola olla y tiene ese sabor a hogar que tanto necesitamos cuando el clima se pone gris.
Qué cocinar hoy: la receta salvadora para este lunes frío y a fin de mes(Web)
Ingredientes: el kit de supervivencia de fin de mes
No necesitás cortes de carne caros ni ingredientes importados. Buscá en la alacena:
Fideos cortos: Medio paquete.
Vegetales básicos: 1 cebolla, 1 zanahoria y 1 papa mediana (si tenés medio morrón, sumalo).
Sabor: 1 caldito de verduras o carne, y un chorrito de puré de tomates (o una cucharada de extracto).
Proteína opcional: Si te quedó un pedacito de carne, un chorizo colorado o incluso una lata de arvejas.
Condimentos: Sal, pimienta, orégano y el infaltable pimentón dulce.
Qué cocinar hoy: la receta salvadora para este lunes frío y a fin de mes(Web)
Paso a paso: del fuego al plato en un abrir y cerrar de ojos
El sofrito: Picá la cebolla y la zanahoria bien chiquitas. En una olla con un chorrito de aceite, doralas hasta que la cebolla esté transparente. Si tenés algún resto de carne, este es el momento de sellarlo junto a los vegetales.
Sabor e hidratación: Agregá el puré de tomate y los condimentos. Revolvé un minuto para que el pimentón no se queme y sumá la papa cortada en cubitos bien pequeños (así se cocina más rápido).
El caldo: Cubrí todo con agua caliente (o el caldo ya disuelto). Dejá que rompa el hervor y cociná unos 5 o 7 minutos para que la papa empiece a ablandarse.
La pasta: Echá los fideos directo a la olla. Si ves que falta líquido, agregá un poquito más de agua caliente (siempre debe cubrir la pasta). Cociná el tiempo que indique el paquete.
El toque final: Apagá el fuego cuando los fideos estén al dente. Dejá reposar dos minutos tapado para que el guiso "asiente" y se vuelva cremoso.
Además de ser sumamente económico, este tipo de preparaciones aporta los carbohidratos necesarios para combatir la sensación de frío y los nutrientes de los vegetales que ayudan a las defensas en estos cambios de estación. Es una comida honesta, rápida de limpiar y que garantiza que nadie se quede con hambre.
Servilo en un plato hondo, si tenés un poquito de queso rallado es la gloria, y disfrutá de un lunes diferente. Al mal tiempo, ¡un buen guiso!