Si tenés termos viejos en casa, tenés un tesoro: cómo reutilizarlos paso a paso para tus plantas
Se trata de una práctica que se fomenta cada vez más en todo el país. Paso a paso, qué es lo que hay que hacer.


Si hay algo que caracteriza a la región rioplatense es el uso de termos para el mate, que cuando estos quedan viejos o en desuso, muchos eligen tirarlos y perder diseños o stickers en pos de tener uno nuevo. Sin embargo, ahora existe una forma de reutilizarlos y transformarlos en macetas para el jardín.

Esta tendencia, cada vez más presente en el país, responde a la búsqueda de alternativas sustentables y creativas para el reciclaje doméstico, favoreciendo tanto el cuidado del medio ambiente como la decoración personalizada de los espacios verdes.
El hábito de reutilizar termos en desuso no solo evita el desperdicio de objetos que pueden tener un nuevo uso, sino que también permite conservar recuerdos, diseños originales o stickers que formaron parte de la vida cotidiana. Además, convertirlos en macetas es una opción funcional y resistente, ideal para ubicar en exteriores o interiores según el tipo de planta elegida.
El procedimiento para convertir un termo en una maceta es sencillo y no requiere herramientas especiales. El primer paso consiste en limpiar bien el termo, tanto por dentro como por fuera, eliminando cualquier resto de yerba, café o suciedad. Luego, se debe realizar un pequeño agujero en la base para permitir el drenaje del agua y evitar que las raíces se pudran.

En el fondo del termo se coloca una capa de piedras, que facilita el drenaje y mejora la aireación del sustrato. Después, se agrega tierra fértil y se planta la especie seleccionada: las suculentas, los cactus o las flores de bajo mantenimiento son ideales por su adaptación a espacios reducidos y su bajo requerimiento hídrico.
El exterior del termo puede decorarse de múltiples formas: pintado, con stickers nuevos o conservando el diseño original para un toque vintage. Este detalle permite adaptar cada maceta al estilo del jardín o del interior de la casa.
Utilizar termos reciclados como macetas ofrece ventajas económicas, ecológicas y estéticas. Estos recipientes resisten bien las variaciones de clima y ayudan a mantener la humedad del sustrato, lo que beneficia el desarrollo de las plantas. Además, fomenta la creatividad y la personalización, ya que cada termo puede convertirse en una pieza única dentro del jardín.

Es importante tener en cuenta algunas precauciones: si el termo es de metal, verificar que no tenga óxido ni bordes filosos que puedan dañar las raíces o causar cortes al manipularlo. En el caso de los termos plásticos, asegurarse de que estén en buen estado y no liberen olores fuertes. Es fundamental evitar el uso de termos que hayan contenido sustancias químicas o productos tóxicos.