Muelle privado, pileta con cascada y un ascensor: así es la nueva casa de Wanda Nara valuada en más de 3 millones de dólares
La empresaria agrandó su colección de propiedades con una mansión de lujo en Nordelta.
Wanda Nara no se detiene. Mientras su nombre resuena tanto en la farándula como en el fútbol europeo, la empresaria vuelve a sorprender con una inversión millonaria: acaba de adquirir una casa en el exclusivo barrio El Yacht, en Nordelta, valuada en 3.5 millones de dólares.
Fiel a su estilo, lo compartió en Instagram con una frase que no pasó desapercibida: “Día importante para mí. 6 millones de razones para festejar, un sueño más #36”, haciendo alusión a sus propiedades alrededor del mundo.

Pero lo que más llamó la atención no fue el número, sino las postales que dejó ver: ventanales de piso a techo, detalles de mármol, un muelle privado, pileta con cascada, y hasta un ascensor. Sí, Wanda volvió a romper el molde.

Los detalles de la impresionante mansión que se compró Wanda Nara
La propiedad tiene 2.410 metros cuadrados de terreno y más de 1.000 metros cubiertos. Solo en baños cuenta con 12, además de cinco dormitorios, dos cocheras, una cava de vinos de 35 m² con acceso al subsuelo, y una habitación de huéspedes con vestidor propio.

Como si esto fuera poco, la terraza incluye una vista privilegiada al río, una parrilla con barra, baño exterior, y una cascada de dos metros que desemboca en la pileta del primer piso. Según el periodista Gustavo Méndez, la empresaria ya está viendo opciones para comprarse una embarcación y aprovechar el muelle de su nueva casa.

El interior no se queda atrás: estatuas, cortinas de materiales importados, espejos ornamentales y arañas de cristal en cada ambiente. Todo con un diseño que mezcla elegancia moderna y opulencia clásica.

A sus 38 años, Wanda no solo conduce realities, lanza temas musicales o protagoniza tapas de revistas. También consolida un patrimonio inmobiliario en constante expansión. Lejos de quedarse quieta, cada movimiento suyo es un statement. Y esta casa no es la excepción.

