A 70 kilómetros del ruido porteño, Luciano Pereyra encontró su lugar en el mundo. El cantante vive en Luján junto a su esposa Julia Rezzuto en una propiedad de estilo colonial que rinde homenaje a las antiguas estancias argentinas sin renunciar al confort de un artista de trayectoria internacional.
La casa no sigue modas pasajeras. Un camino de piedras bordeado por árboles y vegetación autóctona conduce hasta la entrada, donde amplias galerías con columnas y techos de tejas marcan el tono de todo lo que sigue.

El exterior y los espacios que definen la propiedad
El jardín es uno de los puntos más destacados. Amplio y cuidadosamente diseñado, combina canteros floridos, árboles frutales y una piscina que se integra con el entorno natural.
Es allí donde Luciano suele pasar sus momentos libres junto a Julia y sus inseparables perros, Poncho y Rocky, que tienen un rol central en la dinámica cotidiana de la pareja.

Las galerías son el espacio favorito de ambos para tomar mate y disfrutar del paisaje en cualquier clima. Los materiales son protagonistas en toda la propiedad: cuero, fibras naturales y muebles de madera oscura contrastan con paredes blancas impecables.
El interior y el estudio de grabación
Puertas adentro, la estética es coherente con el exterior. Predominan los tonos neutros, los muebles de madera maciza y los textiles de fibras naturales que aportan calidez sin recargar los ambientes.

La cocina es amplia y luminosa, organizada alrededor de una isla central con estanterías abiertas. El living está pensado para el encuentro: sillones cómodos, una chimenea de hierro y una biblioteca con libros, discos y recuerdos de giras.
El corazón creativo de la casa es el estudio de grabación profesional, donde Luciano compone y produce su música sin necesidad de salir de su hogar. Un lujo tecnológico que convive con la rusticidad del entorno sin generar ningún contraste.

Con más de 3 millones de seguidores en redes y una agenda que no para, Luján funciona como su ancla. "Priorizo lo esencial sobre lo superfluo", resumió el cantante en una entrevista reciente, una frase que describe con precisión cada rincón de esa casa.
