El fútbol argentino está atravesando horas de profundo dolor luego de que se confirmara el fallecimiento de Carlos Horacio Salinas, una gloria de Boca Juniors que ganó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, siendo una de las grandes figuras en la final ante Borussia Mönchengladbach de Alemania.

Murió el “Loco” Salinas, símbolo de Boca Juniors
El exfutbolista, nacido el 20 de febrero de 1956 en San Miguel de Tucumán, falleció el martes a los 70 años, dejando una huella imborrable en los históricos seguidores del fútbol argentino.
Aunque fue campeón en dos ocasiones con River Plate en 1975, el Loco se convirtió en un símbolo del Xeneize entre 1978 y 1980, cuando llegó para ser parte del plantel que comandaba técnicamente Juan Carlos Lorenzo.
En esa primera gran época dorada del club de la Ribera, Salinas fue clave en la Copa Intercontinental de 1977, disputada el 21 de marzo y el 1° de agosto de 1978, donde Boca derrotó al Borussia Mönchengladbach y conquistó su primera estrella mundial.
Luego del empate en La Bombonera por 2-2, los argentinos viajaron a Alemania para definir la final de visitante. El resultado fue abrumador: 3-0 con goles de Darío Felman, Ernesto Mastrángelo y, por supuesto, Carlos Salinas.

El comunicado de Boca Juniors por el fallecimiento del “Loco” Salinas
Tras la noticia que impactó en el fútbol argentino, el Xeneize lanzó un comunicado despidiendo a uno de sus ídolos: “Por estas horas se conoció el fallecimiento del Loco Salinas. Tenía 70 años, sufrió el retiro del fútbol y sobrevivía con ayuda de la Mutual de Ex Jugadores del Club. En Boca, sin duda, dejó una marca. Nunca escatimó coraje cuando se puso la camiseta azul y oro”, afirmaron.
Paralelamente, relataron una historia poco conocida sobre la llegada del jugador al club. Según indicaron, el volante tuvo unas “actitudes pendencieras” en 1977 mientras jugaba con Chacarita, lo que despertó el enojo de Rubén Suñé y Jorge Ribolzi, dos referentes de Boca que decidieron buscarlo al día siguiente.
Este episodio, que generó una fuerte discusión y una importante pelea a golpe de puños, tuvo un final feliz, ya que Lorenzo se interesó por el futbolista en 1978. Por supuesto, habló de la situación con Suñé, su capitán.
En este sentido, detallaron: “Salinas fue bien recibido y devolvió con creces la confianza: un golazo espectacular en Alemania para el 3-0 al Borussia Mönchengladbach, uno a River en la semi de Libertadores, otro a Deportivo Cali en la final y varias actuaciones desequilibrantes, con gambetas, valentía y un espíritu luchador que contagiaba al hincha”.

