Se encuentra a 200 kilómetros de la Capital de Corrientes, su camino es completamente pavimentado. Sus fiestas muestran expresiones de la tradición que no se han perdido. El acceso a los Esteros del Iberá es un camino obligado para el amante de la naturaleza.


Concepción del Yaguareté Corá es un pueblo que se encuentra a 200 kilómetros de la Capital de Corrientes en pleno corazón de los Esteros del Iberá. Con sus más de 200 años de historia y con sus tradiciones intactas fue declarado “Pueblo Auténtico”.

Su acceso desde la Capital es completamente pavimentado, al ingresar ya se puede vislumbrar que la tradición todavía permanece en el pueblo. Los trabajadores rurales se movilizan a caballo y para algunos acontecimientos sus vestimentas les permiten mostrar el orgullo de la tradición, las construcciones muestran las distintas vertientes culturales de diversas épocas.

Construcciones que muestran historia vivida en el pueblo.

El encuentro familiar y las formas de vivir las fiestas patronales también la diferencia de otros lugares. Se moviliza por la fiesta de la virgen, pero se celebra con mucho entusiasmo los Reyes Magos pero en especial existe una devoción por San Baltazar. Con una imagen centenaria es el punto de encuentro de los pobladores para rendirle culto.

La comida forma parte de la tradición, sus tortas fritas que acompañan el mate mañanero o sus platos típicos como el mbaypú o el asado a la estaca se diferencian notoriamente. La alegría de la gente se contagia con su permanente cordialidad. Los factores de la tradición conjuntamente con su gente forman parte de ese atractivo que tiene un lugar donde por momentos parece que el tiempo no pasa.

Antigua iglesia que se transformó en museo.

Concepción supo ser un lugar de paso para el General Manuel Belgrano en su camino al Paraguay, pero en ese recorrido se llevó a un héroe como fue Pedro Ríos el “Tambor de Tacuarí” que con sus doce años defendió la patria entregando su propia vida.

Los Esteros del Iberá es el humedal para disfrutarlo a pleno.

La belleza de su zona rural se concentra en el mismo corazón de los Esteros del Iberá, su ubicación estratégica permite adentrarse en esta maravilla que no solo comparte el enorme espejo de agua, sino la confluencia con la fauna autóctona que se está recuperando. El camino a los esteros es el punto de encuentro con aves y distintas especies que al visitante le permite sentirse como en la casa de la madre naturaleza. Toda una aventura para quienes buscan la paz y la sorpresa de lo natural.




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