¿Vieron el femicidio en Córdoba? El desgarrador futuro de las tres hijas de Rocío Gómez
La Justicia y la Senaf definen el destino de las pequelas de 8, 6 y 2 años, quienes habrían presenciado el ataque fatal. La palabra de su tía.


El femicidio de Rocío Belén Gómez en Córdoba no solo dejó un vacío irreparable en su familia, sino que abrió un complejo interrogante sobre el futuro y el bienestar psicológico de sus tres hijas. Las niñas, de 8, 6 y 2 años, estaban dentro de la casa en el momento en que se desató el ataque.

Mientras la investigación judicial avanza sobre el agresor, Maximiliano Baudraco, el foco social se traslada a la situación de las menores. Actualmente, las niñas se encuentran bajo el cuidado temporal de una vecina de la familia, a la espera de una resolución oficial.
Una de las mayores incógnitas que rodea el caso es el nivel de exposición que tuvieron las pequeñas durante el crimen. Existe una contradicción dolorosa entre los testimonios de los familiares directos sobre lo ocurrido esa madrugada.

Miriam Palacios, abuela de las niñas y madre de la víctima, sostuvo inicialmente que sus nietas no llegaron a ver el ataque. Sin embargo, Beatriz, tía de Rocío, aportó una versión más cruda.
“Mi hermana dice que las nenas no vieron nada, pero yo escuché un comentario de que sí”, relató la tía, en diálogo con La Voz. Según esta versión, las pequeñas habrían visto a su madre tendida en el suelo de la vivienda luego de ser apuñalada.
Dada la gravedad del contexto, la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf) tomó intervención directa para decidir dónde vivirán las niñas de ahora en adelante. La principal opción es que queden a cargo de su abuela materna, aunque esto aún no ha sido confirmado.

"La situación de las nenas todavía no está resuelta", explicó Beatriz, señalando que la familia está esperando la entrega del cuerpo de Rocío para reunirse y dialogar con las autoridades. La abuela de las menores atraviesa un estado de nerviosismo extremo.
La complejidad del caso aumenta al considerar el vínculo con el victimario. Mientras que de las dos hijas mayores se desconoce la presencia activa de sus padres, la menor de 2 años es hija biológica de Baudraco, el presunto femicida.
Entre los vecinos y conocidos de la calle Independencia, el pedido es unánime: que las niñas consigan un hogar que les brinde el acompañamiento que no tuvieron hasta ahora. El entorno familiar ya estaba marcado por la violencia constante y las discusiones en plena calle.
“Necesitan un hogar donde se les brinde amor”, afirmaron allegados, preocupados por el impacto que este trauma pueda tener en su crecimiento. Rocío era su principal sostén emocional y económico ya que se dedicaba exclusivamente a la crianza de sus hijas.

El caso, que es el sexto femicidio en Córdoba en lo que va de 2026, deja a una comunidad movilizada por la protección de las menores. El desafío ahora será garantizarles un entorno seguro, lejos de la espiral de violencia que terminó con la vida de su madre.