“Me vengo a pata a Córdoba”: la promesa del Turco Oliva por el sueño de tocar en el Monumental de River
Ante su debut en Quality, el vocalista de Cachumba dialogó con Vía Córdoba y confesó uno de los máximos deseos.


La historia de Cachumba no se explica sin el barro y el asfalto de la zona sur de ciudad de Córdoba. Su líder y voz indiscutida, Fernando "el Turco" Oliva, no siempre empuñó un micrófono; antes de ser el referente del "cuarteto de barrio", recorrió las calles como pintor, albañil, cartero y hasta verdulero.

Fue en 1994 cuando, junto a un grupo de amigos unidos por el ritmo regional, dio vida a un proyecto que comenzó de manera informal en asados, baldíos y plazas. Ahora, el cuartetero se presentará por primera vez en Quality con Cachumba.
En sus inicios, la banda se fogueó en los centros vecinales, ganando una base de seguidores leales que encontraban en sus letras una honestidad poco común. El gran salto ocurrió el 26 de abril de 1997, cuando debutaron oficialmente en el Monumental Sargento Cabral. Pocos días después, el 6 de mayo, lanzaron su primer álbum, marcando el inicio de una era donde el cuarteto volvía a sus raíces más puras.

Para el Turco, el propósito fue claro desde el primer día. Mirando hacia atrás, dijo a Vía Córdoba: "Yo quiero hacer esto para que el cuarteto no muera nunca, formamos parte de un eslabón hasta los días de hoy, que son 32 años más tarde". Esta misión de "regar la raíz" del género permitió que Cachumba se destacara en una época donde el sonido tropical ganaba terreno.
El año 1998 fue bisagra. Tras el éxito de sus primeros tres discos con el sello local Jam, la multinacional BMG puso sus ojos en ellos. Grabaron el emblemático álbum Lo mejor de Cachumba en vivo en el Súper Deportivo, un registro que capturó el frenesí de una banda que muchos llamaban "Los Ramones del Cuarteto" por su energía cruda.

Con el disco Un sentimiento, el fenómeno traspasó los límites de Córdoba y de Argentina, llegando a Chile, Paraguay, Uruguay y Perú. Incluso, en 2001, fueron invitados a los Grammys Latinos, consolidando una proyección internacional que pocos imaginaban para un grupo nacido en las barriadas cordobesas.
Detrás de éxitos como Maldito coche negro o Amor de papel, se esconde la faceta del Turco como compositor, una pasión que cultiva desde la secundaria leyendo a Neruda y Storni. Sus canciones no son solo ritmos; son historias que el público hizo propias.

Al definir qué significa la banda para sus seguidores, Oliva es contundente: "Cachumba es un sentimiento, porque así lo titulamos en un disco, porque se transformó en un sentimiento... por el bailarín que te sigue, que seguía con las banderas, que te sigue desde el barrio". Para él, el éxito no reside solo en los discos de platino, sino en ver que su gente se pone feliz con sus logros.
En la actualidad, la ambición del Turco sigue intacta. "El mejor momento es hoy. Hoy y el que vamos a hacer para mañana... mi mejor momento es hoy siempre. Cachumba al palo es hoy siempre", aseguró con la vitalidad de quien todavía tiene metas pendientes. Entre esos sueños, confesó uno de los más grandes: "Me gustaría que un día tocar el Monumental... Tocar en el estadio de River Plate". Y prometió: "Me bajo del escenario y me vengo caminando, a pata a Córdoba".

Tras realizar una gira por España, Cachumba se prepara para nuevos desafíos, como su próximo debut en el escenario del Quality. El show será el sábado 21 de febrero y la entrada tiene un valor de 12.000 pesos, sin costo por servicio.