Stellantis reducirá un turno y aplicará suspensiones en su planta de Córdoba
La automotriz recortará más del 30 por ciento de su producción en una de sus plantas y aplicará suspensiones de empleados desde el 1 de septiembre por la caída de ventas


El grupo automotor Stellantis implementará un esquema de suspensiones de personal y reducirá a un solo turno la producción de sus pick-ups en el Polo Industrial de barrio Ferreyra, en la ciudad de Córdoba. La medida comenzará a regir el martes 1 de septiembre ante una fuerte caída de la demanda regional.

La decisión afectará directamente la fabricación de las camionetas Fiat Titano y RAM Dakota. Según informaron fuentes de la empresa, el volumen de fabricación planificado para el último cuatrimestre del año sufrirá un fuerte ajuste.
La menor dinámica tanto en el mercado interno como en las exportaciones a la región, especialmente a Brasil, obligó a la compañía a adecuar sus procesos productivos para evitar la acumulación de stocks.

El recorte productivo supera el 30% respecto de las previsiones iniciales. Para el período septiembre-diciembre, la firma tenía proyectado fabricar unas 8.000 unidades de RAM Dakota, pero finalmente producirá solo 3.000.

En tanto, la producción de la Fiat Titano pasará de las 1.500 unidades estimadas originalmente a unas 1.000. De esta manera, el programa anual de ambos modelos quedará en 16.500 vehículos en lugar de los 27.000 previstos.
Ante este escenario, la línea de montaje de camionetas concentrará toda su actividad en un único turno de trabajo, lo que desató preocupación en la cadena de proveedores locales.
En mayo, el presidente de Stellantis Argentina, Martín Zuppi, ya había advertido que estaban revisando las proyecciones anuales. La estimación inicial de patentamientos nacionales pasó de 600.000 vehículos a un rango de entre 550.000 y 580.000 unidades.

A la baja del mercado interno se suma un escenario competitivo más exigente por la apertura de importaciones de marcas chinas, lo que obliga a la industria local a ser más competitiva.
La situación de Stellantis no es aislada. Otras automotrices ya comenzaron a adecuar sus ritmos de fabricación, como Ford, que decidió reducir la producción de su modelo Ranger en Pacheco por la menor demanda.
El ajuste productivo tendrá un impacto directo sobre la organización del trabajo en Ferreyra. El esquema de suspensiones de trabajadores comenzará formalmente a partir del próximo 1 de septiembre.
Sin embargo, la empresa aclaró que los empleados suspendidos serán reasignados temporariamente a los preparativos de la nueva planta de motores que comenzará a producir el año próximo.
La futura planta fabricará el motor Multijet 2.2 a comienzos de 2027. Este propulsor actualmente es importado de Europa y abastecerá a las camionetas cordobesas, además de exportarse a Brasil y Uruguay.
A pesar de la reasignación, la noticia genera inquietud en las familias metalúrgicas y en el sector autopartista. En Córdoba, el sector de autopartes sufrió la pérdida del 30% de sus empleos en el último año.

Stellantis ratificó su compromiso de largo plazo y mantiene en marcha su ambicioso proyecto industrial de U\$S 380 millones. El desafío provincial será sostener el empleo hasta que la demanda regional vuelva a acelerar.