Quiso simular un incendio, pero detrás había un crimen: fue condenado a perpetua en Córdoba
Alexis Klavora fue encontrado muerto tras un incendio en un departamento de Río Cuarto en 2025.


Lo que inicialmente parecía un suicidio terminó revelando un violento homicidio. Más de un año después del hallazgo del cuerpo, la Justicia de Río Cuarto condenó a prisión perpetua a Alberto Andrés Manara, un profesor de lengua de 42 años, por el asesinato de Alexis Klavora.

El crimen ocurrió el 1 de junio de 2025, en un departamento ubicado sobre calle Constitución al 500, en pleno centro de Río Cuarto. Allí fue encontrado sin vida Klavora, de 42 años, oriundo de San Luis y radicado en la ciudad desde hacía pocos meses.
El avance de la investigación, encabezada por el fiscal Pablo Jávega, permitió reconstruir qué había ocurrido dentro del departamento. La autopsia fue determinante. El cuerpo de Klavora presentaba cortes y heridas punzantes, compatibles con una agresión previa al incendio. Además, el examen médico forense estableció que la víctima murió por asfixia por sofocación.
Con estos resultados, la hipótesis del suicidio quedó descartada y los investigadores comenzaron a reconstruir los últimos movimientos de Klavora y de la persona que había estado con él antes de su muerte.
De acuerdo con la investigación, Klavora había acordado encontrarse durante la madrugada con Manara. El acusado llegó al edificio en un vehículo de alquiler y permaneció varias horas dentro del departamento.

Según la acusación fiscal, durante ese encuentro se produjo el ataque. Manara habría golpeado a Klavora y utilizado un objeto cortante para agredirlo.
La investigación determinó que, después del ataque, Manara habría iniciado intencionalmente un incendio sobre el colchón de una cama. El objetivo, según la acusación, era provocar un siniestro que permitiera ocultar el homicidio y dificultara la reconstrucción de lo ocurrido.
Además, el acusado habría cerrado el departamento con llave, se habría llevado el llavero electrónico del complejo y dejado a Klavora dentro de la vivienda mientras el fuego y el humo avanzaban.

La utilización del incendio tuvo un peso determinante durante el juicio, ya que permitió encuadrar el hecho como un homicidio criminis causa, es decir, un asesinato cometido para procurar la impunidad del autor.
El caso llegó finalmente a juicio y el veredicto fue contundente: el jurado popular y los jueces técnicos declararon por unanimidad culpable a Alberto Andrés Manara. El tribunal lo consideró autor penalmente responsable del homicidio criminis causa de Alexis Klavora y le impuso la pena de prisión perpetua.