Publicaron imágenes inéditas de la "casa del horror" de Claudio Barrelier
Fotos y videos revelan el estado de la propiedad del principal acusado en barrio Cofico, donde mataron a Agostina Vega. Investigan los rincones sin salida.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que conmociona a Córdoba, derivó en la difusión de un video determinante. Se conocieron imágenes exclusivas que muestran el interior de la casa ubicada en la calle Juan del Campillo 878, en pleno barrio Cofico.

Este domicilio, señalado como la "zona cero" del crimen, fue captado mediante drones y peritajes fotográficos. El material permite observar una propiedad marcada por el abandono, el desorden y una disposición arquitectónica que dificultó la visibilidad del hecho.
El tipo de arquitectura del terreno, caracterizada por una sucesión de habitaciones conectadas por pasillos estrechos y múltiples recovecos, habría permitido esto. En el centro del terreno, las imágenes de La Voz revelaron un patio interno cerrado y profundamente descuidado.
Este espacio exterior luce dominado por malezas y dos árboles de gran porte que tapan la visión desde las alturas. Hacia el fondo, el panorama de abandono se repite con materiales acumulados y vegetación sin mantenimiento, lo que refuerza la imagen de una vivienda poco cuidada.

Dentro de la morada, los investigadores describieron dos habitaciones principales sumidas en un gran desorden. Estos espacios fueron minuciosamente requisados en los más de 20 allanamientos realizados hasta la fecha en busca de restos biológicos.
El punto más crítico de la vivienda es el denominado “dormitorio ciego”, una habitación que antiguamente funcionaba como garaje. Este cuarto no posee ventanas ni salidas alternativas, lo que lo convierte en un ambiente totalmente cerrado al exterior.

A este sector, donde dormía el imputado Osvaldo Fassetta, solo se puede ingresar atravesando el portón principal de la casa. Peritos de la Policía Judicial confirmaron que, con el rociamiento de luminol, se detectaron manchas de sangre que habían sido lavadas.
“La sangre limpiada aparece primero en el dormitorio ciego”, explicaron fuentes del caso sobre la presunta escena del crimen. Los rastros químicos también marcaron un recorrido fosforescente hacia la cocina, donde se peritaron los freezers, y hacia uno de los baños.
Las imágenes de seguridad de la cuadra fueron la prueba que desmoronó la coartada inicial de Claudio Barrelier. El acusado aseguraba que Agostina nunca había entrado a su domicilio, pero un video lo registró ingresando junto a ella por el portón del garaje.
En el video se ve a la menor con un pantalón oscuro y un buzo con letras verdes, vestimenta reconocida de inmediato por su madre. Tras ese ingreso captado por la cámara, la adolescente de 14 años nunca volvió a ser vista saliendo de la propiedad por sus propios medios.
Los peritajes confirmaron que no existen vías de egreso por el sector trasero ni hacia calles colindantes. "El único acceso es el portón del garaje", señalaron los técnicos, reforzando la hipótesis de que cualquier salida debió ser por el frente del inmueble.
Barrelier no vivía solo en este complejo de Cofico, sino que compartía el predio con su pareja, su hija de 11 años y otra familia. Al momento de los operativos, la Policía encontró a cinco personas residiendo en el sector, lo que suma misterio sobre el silencio mantenido durante el ataque.

Un dato estremecedor que surge de los archivos es que esta misma casa fue escenario de otro hecho violento en 2025. En aquella oportunidad, una joven logró escapar semidesnuda y maniatada, denunciando una privación de la libertad que llevó a Barrelier a estar detenido durante algunas semanas.