Las llamativas similitudes entre el caso Agostina Vega y el Neonatal de Córdoba
Las coincidencias entre dos tragedias en Córdoba revelan fallas que aún resuenan en la sociedad de la provincia y llegaron a todo el país..


Este sábado 6 de junio de 2026, Córdoba atraviesa una jornada con una fuerte carga simbólica y judicial. Se cumple exactamente una semana desde que los restos de Agostina Vega fueron hallados en un descampado, coincidiendo con el cuarto aniversario de la fatídica noche del 6 de junio de 2022 en el Hospital Neonatal de Córdoba.

Detrás de ambos casos, que conmocionaron al país, la figura del fiscal Raúl Garzón es un punto en común. El funcionario, que lideró la instrucción que terminó en la condena a cadena perpetua de la enfermera Brenda Agüero, es quien encabeza la investigación contra Claudio Barrelier por el crimen de la adolescente.
La designación del fiscal en el caso Agostina llama la atención porque no es un especialista en investigaciones vinculadas a violencia de género. Si bien hay fiscales especializados en esa labor, recién en la última semana él convocó a dos especialistas.
Incluso, causas relacionadas al poder municipal y provincial recurrentemente recaen en sus manos. En el Neonatal, desarticuló una red de encubrimiento que involucró a altos funcionarios de salud.

En la actualidad, el escenario se repite con una especie de “muro del silencio", pero no en la estructura del nosocomio y la provincia, sino en una casa de barrio Cofico.
Al igual que en el hospital, el fiscal investiga cómo un crimen de tal magnitud ocurrió en un espacio compartido. Los inquilinos, incluida la pareja del acusado y el segundo detenido, Osvaldo Fassetta, están debajo de la lupa.
Una segunda conexión entre los casos es la figura de uno de los abogados querellantes: Carlos Nayi. En el pasado, representó a una parte de las familias que perdieron a sus criaturas. Actualmente, es el asesor legal del círculo de Melisa Heredia.
Otra coincidencia que estremece a la opinión pública es la negligencia de las instituciones públicas. En el caso del Neonatal, la Justicia determinó que existió violencia institucional por el ocultamiento sistemático de las muertes de los bebés.

En el femicidio de Agostina, el mismo intendente Daniel Passerini admitió: “La Municipalidad falló”. El principal sospechoso, Barrelier, era empleado y había pasado a planta permanente semanas antes del crimen, a pesar de tener una causa abierta por secuestro desde 2025.
Pese a la distancia temporal, la postura de Garzón frente a los cuestionamientos por el accionar judicial mantuvo una línea firme. Las dudas relacionadas a las demoras en los allanamientos posteriores al hallazgo de Agostina, recibieron una tajante frase del fiscal: “Absolutamente ninguna autocrítica”. Incluso, defendió su papel y buscó a Agostina "como su hija".
Su firmeza también se expuso en el juicio del Neonatal, donde su Fiscalía se apoyó en indicios técnicos. Geolocalización, antenas de telefonía y peritajes de ADN le permitieron alcanzar la certeza más allá de toda duda razonable.

Mientras Córdoba recuerda a las víctimas del hospital y todavía despide a Agostina, la Justicia enfrenta otra vez el desafío de demostrar que los errores del pasado no deben repetirse en esta nueva búsqueda de verdad.