Quién es el policía tiktoker de Córdoba que terminó preso en Brasil
El caso derivó en una captura internacional de Interpol y ocho meses de detención en Brasil antes de su extradición.


La historia judicial del policía tiktoker Kevin Facundo González comenzó a reconstruirse a partir de la desaparición de una motocicleta Honda Falcon que se encontraba bajo custodia en el depósito judicial de Potrero del Estado, ubicado en la localidad de Bouwer, en el Gran Córdoba.

La investigación fue llevada adelante por el fiscal de Instrucción Matías Bornancini, quien logró determinar que el propio agente policial había sustraído el vehículo del predio donde se almacenan rodados secuestrados en distintas causas judiciales.
Este depósito es conocido popularmente como el “triángulo de las Bermudas” cordobés, debido a reiteradas denuncias por desaparición de vehículos que deberían permanecer bajo resguardo judicial.
El caso comenzó a tomar forma en noviembre de 2024, cuando la Policía detuvo a un hombre durante un control de rutina en el sector conocido como barrio Chino, en la ciudad de Córdoba.
Durante el procedimiento, el conductor aseguró que había comprado la moto de forma legítima. Sin embargo, las pericias confirmaron que el rodado tenía pedido de secuestro y pertenecía al depósito judicial.
Ante esa situación, el comprador aportó un dato clave para los investigadores: explicó que había adquirido la moto al propio González, a quien le transfirió 125 mil pesos a su cuenta de Mercado Pago como parte del pago acordado. Ese movimiento financiero permitió vincular directamente al policía con la venta irregular del vehículo y consolidó las pruebas dentro de la causa.
Para cuando la Justicia logró reunir los elementos suficientes para imputarlo, González ya había abandonado el país. A partir de entonces se emitió una alerta roja de Interpol, que permitió localizarlo en marzo de 2025 en la ciudad de Jataí, en el estado de Goiás, Brasil.
El agente fue detenido por las autoridades brasileñas y permaneció ocho meses alojado en una cárcel de ese país antes de ser extraditado a la Argentina para enfrentar el proceso judicial. Durante el juicio, González, conocido en redes sociales como el “policía tiktoker”, relató las condiciones que atravesó durante su detención.

Según su testimonio, sufrió maltratos por parte de otros efectivos, discriminación por su nacionalidad y falta de atención médica. También aseguró que durante los primeros meses debió dormir sentado dentro de un baño por falta de espacio en la celda, situación que, afirmó, le provocó una pérdida considerable de peso.
En sus redes sociales, además, había minimizado el episodio al describirlo como un “crimen boludo”, cuestionando la magnitud de la búsqueda internacional en su contra.
El caso finalmente se resolvió mediante un juicio abreviado ante el juez de Control Gustavo Hidalgo, quien dictó una condena de tres años de prisión de ejecución condicional por los delitos de abuso de autoridad y hurto calificado.
Durante la audiencia, González reconoció su responsabilidad en los hechos y expresó ante el tribunal: “Sí, me hago responsable de los hechos, pido disculpas”.
En la valoración del caso, el fiscal destacó como agravante que el acusado llevaba siete años dentro de la fuerza policial y tenía la obligación de custodiar bienes públicos.

No obstante, el tribunal tuvo en cuenta como atenuantes el reconocimiento del delito, el arrepentimiento manifestado y la recuperación del vehículo sustraído. Actualmente, el exagente se encuentra en libertad, aunque sujeto a las condiciones y restricciones propias de una condena condicional.