La tensión en el Establecimiento Penitenciario N° 3 (Cárcel de Mujeres) de Bouwer de Córdoba alcanzó su punto máximo este fin de semana. Lo que las autoridades penitenciarias habían advertido como un "riesgo absoluto" se materializó en una violenta pelea entre los dos perfiles más polémicos del pabellón femenino: Jorge Javier Grasso y Gabriela Nahir Fernández.

Femicidio de Milagros Basto en Córdoba: polémica por el traslado de Grasso a la cárcel de mujeres
Un choque de perfiles peligrosos
El enfrentamiento se produjo en un sector compartido del penal. Ambos internos, biológicamente hombres pero con identidad de género femenina en sus documentos, se trenzaron en una disputa que requirió la intervención inmediata del personal.

Fernández es una interna que espera juicio por una acusación aberrante: haber violado a siete compañeras de celda, contagiándoles sífilis y dejando a una de las víctimas embarazada. Por su parte, Grasso ingresó recientemente al penal tras ser capturado en Salta, imputado por el encubrimiento agravado del femicidio de Milagros Basto, la joven hallada en un placard en el centro de Córdoba.
Una guardiacárcel herida y traslados de urgencia
Una oficial del Servicio Penitenciario, resultó agredida y sufrió una herida cortante en una ceja, al intentar separarlos. Posterior al incidente, Grasso fue derivado a la enfermería del presidio, mientras que Fernández quedó aislada en un aula del penal.

Desde el Ministerio de Justicia de la Provincia, la secretaria de Gestión Penitenciaria, Nadia Fernández, fue contundente con la situación: “Estas personas se encubren en una ley nacional para tener beneficios y tener contacto con víctimas”.
En diálogo con La Voz, la funcionaria remarcó que, si bien la autopercepción es un derecho, este no puede colisionar con la seguridad del resto de la población femenina.
El pedido de la Provincia: "Fuera de la cárcel de mujeres"
Ante la gravedad de los hechos, el Gobierno de Córdoba ya inició gestiones para solicitar el traslado de Grasso a una cárcel federal en Buenos Aires. Como alternativa, su remisión al sector de máxima seguridad de la Cárcel de Varones.

Claves del historial de Javier Grasso
- Identidad: cambió su sexo en el DNI a femenino en noviembre de 2024, aunque mantiene su nombre de Javier.
- Antecedentes: ya había intentado usar su identidad autopercibida para solicitar beneficios tras ser detenido por robo en Paraguay.
- El crimen: se lo acusa de ayudar a su hermano, el expolicía Horacio Grasso, a intentar ocultar el cuerpo de Milagros Basto contratando albañiles para "limpiar" la escena del crimen.

Horror en Córdoba: qué se sabe del ginecólogo imputado por abuso en un dispensario
La Justicia deberá decidir en las próximas horas si mantiene a Grasso en Bouwer o si accede al pedido del Ejecutivo para evitar que el penal de mujeres siga siendo el escenario de estos ataques.
