Policía de Córdoba: otro escándalo por un sargento acusado de integrar una banda y proveer armas
Quedó detenido e imputado por asociación ilícita y tenencia de arma de guerra. Podría haber más uniformados involucrados.


Un sargento del Comando de Acción Preventiva (CAP) 8 de la Policía de Córdoba permanece detenido e imputado por asociación ilícita y tenencia ilegal de arma de guerra. La Justicia sospecha que colaboraba con bandas delictivas, les suministraba información sensible y les alquilaba o vendía elementos policiales.

La detención se produjo tras un allanamiento a su domicilio de la zona noreste de la capital cordobesa, por orden del fiscal Andrés Godoy. Allí, secuestraron armas, dos chalecos antibalas, un handy, celulares y marihuana. Según la investigación, el sargento enfrentaría cuatro grandes acusaciones.


Al parecer suministraba información a ladrones sobre el movimiento de patrulleros para facilitar robos en la vía pública; como así también que alquilaba o vendía armas y chalecos antibalas a delincuentes; que participaba personalmente de asaltos violentos en la ciudad y sus alrededores; y comercializar camionetas 4x4 robadas.

El caso del sargento detenido se originó a partir del análisis de celulares de una banda dedicada a asaltar choferes de aplicaciones en los barrios San Jorge y Patricios. El estudio forense de al menos uno de esos dispositivos permitió detectar el vínculo con el policía acusado.
Hay más: la presunción es que el suboficial habría contratado a narcos para cometer robos. Se le encontraron contactos incluso en la Cárcel de Bouwer. En el marco de las averiguaciones se detectó que habría otros policías que le pasaban datos. Para qué? No está claro todavía.
La detención de este uniformado constituye otro fuerte cimbronazo en la Policía de Córdoba y en la Jefatura. En pocas semanas, una decena de efectivos han sido detenidos por distintos delitos. Días atrás, y a instancias del fiscal Juan Pablo Klinger, ya habían sido arrestados dos policías en actividad por pasarle datos a la delincuencia.

"No hay buenos y malos policías. Hay policías de un lado y delincuentes del otro. Y esta Policía no duda en detener a los policías delincuentes", manifestó días atrás el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, ante la seguidilla de uniformados presos por distintos delitos.