El perturbador escenario donde estaba el pitbull que mató a un nene en Córdoba
La familia de Salvador dio detalles del terreno ubicado en el barrio Suárez, donde ocurrió la fatalidad durante el domingo 9 de agosto. El contundente reclamo.


La muerte de Salvador, nene de tres años, conmocionó a todo el barrio Suárez y a la ciudad de Córdoba. El ataque del pitbull que ocurrió el domingo 9 de agosto en la intersección de las calles José Baca y Santa María, puso bajo la lupa las condiciones del lugar donde rondaba el animal.

Lejos de ser una vivienda convencional, los testimonios de los familiares de la víctima describieron un entorno de abandono y negligencia absoluta. El pequeño falleció por un shock hipovolémico provocado por la ruptura de su carótida izquierda durante el ataque.
Claudia, la abuela del menor, brindó un crudo relato sobre las características del predio. Según explicó, el animal vivía en un terreno baldío que no contaba con ningún tipo de tapia, tela metálica o cerco perimetral que impidiera el ingreso.
A pesar de que el perro se encontraba atado a una cucha precaria en el fondo del lote, la longitud de su cadena era excesiva. "Los perros tenían muchos metros de cadena; el perro estaba dentro de la cucha y cuando salía llegaba hasta la entrada del terreno", detalló la mujer, en diálogo con La Voz.

Se estima que la cadena tenía aproximadamente 10 metros de largo. Esta extensión permitía que el pitbull accediera a la vía pública de forma sorpresiva, convirtiendo el frente del baldío en una zona de peligro mortal para cualquier transeúnte que no conociera el sector.
El escenario se volvía aún más perturbador por el estado de desnutrición y descuido de los animales. La abuela denunció que los perros no eran alimentados diariamente ni recibían agua de forma regular por parte de sus propietarios.
Incluso reveló que, debido a la falta de seguridad del predio, personas en situación de calle solían ingresar a dormir en una vivienda precaria al fondo del lote. "Hasta se metían personas en negligencia de calle; por ahí se los alimentaba con algo, pero estaban en muy mala calidad de vida", relató Claudia.

Esta situación de hambre extrema habría potenciado la ferocidad del ataque. "Sinceramente, y con el dolor en el alma, esos perros cuando lo encontró la mamá se lo estaban comiendo", sentenció la abuela sobre el momento en que Brenda Garay halló a su hijo.
La familia propietaria justificó la tenencia de los canes bajo esas condiciones debido a constantes hechos de inseguridad. Una familiar de los dueños afirmó que criaron a los perros así porque al esposo lo habían asaltado violentamente en la puerta de la casa.

Actualmente, un hombre que se presentó como el propietario del pitbull se encuentra imputado por homicidio culposo.