Los oscuros motivos por los que detuvieron a un familiar de Tomás Orihuela en Córdoba
La Policía confirmó en las últimas horas la aprehensión de un integrante del círculo cercano del joven que murió ahorcado dentro de una comisaría.


En un sorpresivo despliegue preventivo realizado por la Patrulla Rural, la Policía de Córdoba detuvo este jueves a un sujeto de 21 años, a un familiar de Tomás Orihuela, el joven que murió ahorcado en una comisaría de la ciudad.

El arresto se produjo bajo la sospecha de haber participado en el ataque a balazos que dejó a un efectivo policial herido en abril pasado, según informaron las autoridades en un comunicado oficial.

El operativo tuvo lugar en el kilómetro 14 del Camino a 60 Cuadras. El joven contaba con un pedido de captura vigente solicitado por la Justicia, en el marco de una investigación que busca esclarecer los graves disturbios registrados luego de la muerte de Orihuela en una comisaría.
Fuentes oficiales notificaron que la aprehensión fue concretada durante un control de seguridad rutinario. Al identificar al sujeto, se constató que era buscado por delitos graves, vinculados a la conflictividad que se vivió en barrio Bajo Pueyrredón desde hace meses.

El detenido quedó a disposición de la Fiscalía del Distrito III Turno 7, liderada por el fiscal Raúl Garzón. Se lo investiga bajo la calificación de atentado a la autoridad doblemente calificado por el uso de arma de fuego.

Este sujeto no es el primer familiar directo de Orihuela en ser privado de su libertad por estos incidentes. El 22 de mayo, un hermano de la víctima y otros allegados ya habían sido detenidos tras una serie de allanamientos masivos en la Capital.
Los hechos que motivaron la captura ocurrieron el 29 de abril, durante una violenta jornada de protestas. En esa oportunidad, un sargento del Grupo Especial de Operaciones Territoriales (GEOT) recibió un disparo en su pierna izquierda.

Los incidentes se desencadenaron minutos posteriores al velatorio de Orihuela, cuando manifestantes cortaron el tránsito en la ruta nacional 19. Al intentar liberar la zona, los uniformados fueron emboscados por un grupo que efectuó varios disparos directos.
Además del oficial baleado, otros dos policías resultaron heridos esa tarde en el noreste de la ciudad. Uno de ellos sufrió un traumatismo de cráneo tras ser golpeado por un objeto contundente, mientras un tercero fue herido accidentalmente por un compañero.
La investigación judicial sostiene que estos ataques armados fueron una reacción directa a la muerte de Tomás. El joven de 19 años había fallecido días antes, el 27 de abril, bajo custodia de la fuerza en la Comisaría Sexta.
Testimonios recolectados en la causa sugieren que el ahora detenido sería uno de los responsables de gatillar contra los móviles policiales durante la “revuelta” en el barrio. “Está indicado como uno de los que disparó”, señalaron fuentes cercanas al entorno de la investigación.
La conflictividad social en la zona de Bajo Pueyrredón se mantuvo al rojo vivo luego del deceso. La familia de Orihuela denunció reiteradamente persecución y hostigamiento por parte de efectivos de la zona previo al desenlace fatal en la dependencia policial.
El trasfondo de esta detención es la muerte de Tomás, un caso que ya cuenta con seis policías imputados. Entre los cargos figuran privación ilegítima de la libertad y homicidio culposo.
La versión oficial inicialmente sostuvo que el joven se había quitado la vida en su celda utilizando un buzo. Sin embargo, su familia rechazó tajantemente esta explicación desde el primer momento, asegurando que Tomás no tenía tendencias depresivas ni problemas de consumo.

“Tomás no era depresivo y no consumía alcohol ni drogas”, declaró su hermana Mariana durante los reclamos de justicia. Por el momento, la Justicia continúa recolectando pruebas y peritajes para determinar el rol exacto del hermanastro detenido.