El mensaje que Marianela Palmero le mandó a su pareja, Claudio Barrelier, la noche del crimen de Agostina y que hoy la complica
Palmero se convirtió en la cuarta detenida por el asesinato de la chica de 14 años. En qué se basó la fiscalía.


Marianela Soledad Palmero, pareja de Claudio Barrelier, se convirtió en la cuarta detenida en la causa que investiga el asesinato de Agostina Vega. Al igual que Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani, la mujer quedó imputada por encubrimiento agravado, según dispuso el fiscal Raúl Garzón, a cargo de la causa.

En los últimos días se tomó la decisión de detenerla en base a las incongruencias e incoherencias que hubo entre sus declaraciones y los resultados que fueron arrojando las pericias.
Cuando Palmero declaró como testigo y contó lo que habría sucedido la noche del 23 de mayo en la casa de Juan Del Campillo 878, en el barrio Cofico de Córdoba, dijo que Barrelier había cenado empanadas antes de encerrarse a jugar con la consola.
Sucede que la reconstrucción realizada por la fiscalía, que incluyó peritajes acústicos y mensajes de WhatsApp, arrojaron contradicciones entre sus declaraciones y las nuevas evidencias. Esto terminó de convencer a los investigadores de que Palmero sabe mucho más de lo que dijo.
Entre las pruebas se encuentra un mensaje eliminado que le envió Palmero a Barrelier durante la noche del crimen: “¿Qué fue ese grito?”. La pregunta resulta incompatible con su declaración, ya a la fiscalía nunca le dijo haber escuchado ningún ruido extraño dentro de la vivienda ni mucho menos preguntarle a su marido sobre eso.
Por otro lado, las pericias acústicas realizadas en la casa permitieron concluir que desde distintos sectores de la vivienda era posible escuchar lo que ocurría en el dormitorio donde, de acuerdo con la acusación, Agostina fue asesinada.
La abogada del padre de Agostina, Fernanda Alaniz, dijo que "detectó inconsistencias en sus declaraciones" y sostuvo que la mujer "omitió informar que había escuchado gritos", según consigna Infobae.
Al mismo tiempo dijo que Barrelier le pidió borrar mensajes intercambiados durante aquellas horas y, por otra parte, sospecha que "la mujer colaboró en tareas de limpieza posteriores al crimen". Pero esto último no está probado y aun se investiga.

Con esta nueva detención, la investigación ya no se orienta solamente en reconstruir cómo fue el femicidio de Agostina, sino también determinar qué rol desempeñó cada una de las personas que convivía con Barrelier. Ante este escenario, Palmero pasó a convertirse en una de las principales sospechosas de encubrimiento.