“Ahora se puede decir cualquier tontería infinitamente mala de Diego y no tiene derecho al retruque, quedaría la duda. Es de cobarde decir algo de él ahora, cuando no está vivo. Sacar lo malo que uno tenía concentrado dentro del estómago para desprestigiarlo me parece una cobardía”.

El desahogo de Mario Kempes, campeón del mundo en 1978, sobre la muerte de Diego Maradona, con quien fue compañero en el plantel de la Selección argentina en el Mundial de 1982.

En un entrevista con Cadena 3, el ex delantero y hoy comentarista también recordó lo que era jugar al lado del 10: “Era muy fácil. Te la daba y solucionaba un problema. Complicado era entender lo que iba a hacer, pensabas que te la daba y resulta que salía para otro lado. Quedabas parado con cara de tonto, porque así son los genios, no sabés para qué lado van a salir. Contagiaba con sus ganas de ganar”.

Y sobre esa faceta, observó: “Diego nos dio varias sorpresas y podía caber la posibilidad que nos diera el susto. Pero no en este momento, la operación había salido bien, estaba mejor. No iba a ser el verdadero Diego, pero de alguna manera podía seguir estando vivo. Sorprende, porque había salido muchas veces de esta situación y el corazón dijo hasta ‘acá llegué’. Le puede suceder a cualquiera, hoy le tocó a Diego, mañana me puede tocar a mí o a cualquiera”.

Y dio su reflexión final sobre la muerte del crack. “Ojalá esta sociedad tal como se volcó con Diego lo haga para levantar a la Argentina de alguna manera, salir de este bache tan grande económicamente. Futbolísticamente quedó demostrado que Diego tuvo ese poder de convocar a todos aquellos que no solamente eran hinchas de Boca, eran de River, Argentinos, de todo el interior. El argentino cuando quiere, puede. Es una oportunidad de salir adelante teniendo a Diego como figura”.