Por qué la Justicia imputó a dos personas por la muerte de Salvador en Córdoba
La Fiscalía de Instrucción 10 imputó a un hombre y una mujer por homicidio culposo en la investigación por el fallecimiento del niño de tres años en barrio Suárez.


La Justicia de Córdoba endureció la investigación por la muerte de Salvador, el niño de tres años atacado por un pitbull el domingo 9 de agosto en barrio Suárez. La Fiscalía de Instrucción 10 imputó dos personas por el delito de homicidio culposo, basándose en la falta de medidas de seguridad elementales en el predio donde ocurrió la tragedia.

Esta decisión judicial responde a la necesidad de determinar las responsabilidades penales sobre el cuidado del animal. El pequeño falleció a causa de un shock hipovolémico provocado por la ruptura de su arteria carótida izquierda tras el violento ataque en la zona sur de la ciudad.
La resolución del Ministerio Público Fiscal (MPF) de Córdoba se sustenta en el avance de la instrucción y en nuevos elementos probatorios incorporados a la causa. Inicialmente, un hombre se presentó ante las autoridades como el propietario del animal y quedó imputado de inmediato.

Sin embargo, en las últimas horas, una mujer fue formalmente acusada luego de ser citada inicialmente como sospechosa bajo el artículo 80 del Código Procesal Penal. Según fuentes judiciales, ambos serían responsables directos de la custodia del animal involucrado en el ataque fatal.
La imputación de una segunda persona refuerza la hipótesis de una negligencia compartida en el manejo de los perros. La Justicia busca esclarecer si el entorno de crianza y la falta de supervisión fueron los detonantes que permitieron el desenlace trágico en la intersección de José Baca y Santa María.
Los testimonios de vecinos y familiares fueron determinantes para que la fiscalía ampliara el cerco sobre los responsables. Claudia, abuela de la víctima, denunció que el pitbull estaba atado con una cadena de 10 metros, pero el terreno baldío carecía de cualquier cerco o tela perimetral.

“El perro estaba en la cucha y cuando lo vio al niño que andaba jugando, el perro salió.” Con los metros de cadena que tiene, llegó hasta la entrada del terreno y ahí lo agarró”, relató la mujer sobre la vulnerabilidad del lugar. Esta falta de cierre habría permitido que el ataque ocurriera prácticamente sobre el acceso al predio.
Además, se investigan las precarias condiciones de vida del animal, que habrían potenciado su agresividad. Según los vecinos, los perros no eran alimentados diariamente y vivían en un estado de abandono, mientras los dueños justificaron su tenencia por hechos de inseguridad previa.
Brenda Garay, madre de Salvador, pidió que los responsables enfrenten penas de prisión efectiva ante la gravedad de lo sucedido. “Cuando lo vi, me lo estaban comiendo. Quiero que esa persona vaya presa, es lo único que pido por mi hijo”, expresó entre lágrimas tras reconstruir el dramático episodio.

La Fiscalía continúa recolectando testimonios para determinar si existen más implicados en el caso. Mientras tanto, el barrio Suárez permanece en estado de alerta.